47 NO SEAIS PAVOS REALES

  No seas como el pavo real, esa ave que orgullosa extiende su hermoso plumaje, pero haya que contemplarle de frente porque así que da la vuelta expone sus miserias. Así son muchos hermanos espirituales. Sus lecciones, sus palabras son hermosas, pero en cuanto se hallan frente al mundo enseñan sus miserias. Su vida particular dista mucho de ser lo que enseñan, y así se convierten en pavos reales. Son los hechos los que os elevarán y no las palabras. Si un espíritu terrenal no vive santamente, no puede dar ejemplo de espiritualidad. Por muy sabio que sea aquel espíritu, si su vida no se desliza paralela con su Sabiduría Espiritual, de poco progreso le va a servir el haber reencarnado, y si tan malamente cumple, de atraso le servirá.

  Buscad siempre pureza en los hermanos instructores, no sea que os contagien su vanidad de plumaje. Buscad siempre que sus palabras y enseñanzas estén conformes con la pureza de su conducta, y así no estaréis expuestos a que os contaminen con sus engañosas apariencias, y no quedéis confundidos con la hermosura de sus enseñanzas al lado de su vida tan disconforme de la de su hermano puro terrenal. No os olvidéis de esto que os digo. Procurad medir vuestros actos por la Sabiduría que se os da, porque cuanto más adelantaréis en Sabiduría Espiritual, más obligación tenéis de florecer en santidad y perfección, porque el que todo lo ignora será diferentemente juzgado de un espíritu sabio. Embelleced vuestra materia con las más altas virtudes, para que vuestra existencia corra paralela con vuestro espíritu de progreso, y así, al tiempo que daréis ejemplo de santidad a otros hermanos, vuestras enseñanzas estarán establecidas con un ejemplo, que puede hacer florecer otros muchísimos con solo querer imitarlos.