49 Perfeccionamiento de los espíritus

  ¿Qué entiendes tú, hermano, por perfeccionamiento de los espíritus? ¿Tú crees que con cumplir los preceptos esos que tu dices, yo no hago mal a nadie en ningún orden, tu espíritu ya progresa? No, vas equivocado. ¿Sabes tu, si tu espíritu ya es un espíritu progresado? ¿Sabes tu, si tu espíritu es un espíritu que ha venido con una misión particular? Pues si tu ignoras todo eso, ¿por qué con no hacer mal a nadie te contentas? No, hermano, piensa que tu Ángel custodio, presenta a tu espíritu continuamente un cartel que dice: Siempre adelante. Progresa, y así tu espíritu cada día se purificará. No cierres los ojos del espíritu a este letrero, que es una advertencia contínua al estacionamiento de muchos espíritus perezosos.

  Sí, hay que perfeccionarse, no lo dudes, y para ello ya se te dan muchos medios; se te abrirán caminos si realmente así lo deseas y con fe lo reclamas. ¿Para qué, sino para vuestro perfeccionamiento, se os han dado los guías protectores? Ya sabe el Padre que los que recorréis los mundos inferiores tropezaríais, que vais ciegos, y en su Infinita Misericordia no quería que estuvierais solos al recorrer vuestro calvario. Guías, Espíritus selectos todo Paz, Amor y Caridad, y cuanto tienen que luchar en esos mundos. ¿Por qué no escucháis sus voces? ¿tampoco los queréis? Ellos vienen a enseñaros el camino del perfeccionamiento, pues, si al principio ese camino es árido, pues el renunciamiento de las pasiones, del lujo, de todos los malos instintos, después, cuando con la ayuda de vuestros guías habréis conseguido dominarlo todo, veréis que Paz, que Amor y Caridad respira todo vuestro ser, y entonces, el camino ya se hará dulce, hermoso, todo tranquilidad y belleza; porque el hombre más feliz de la Tierra, es el que voluntariamente sabe desprenderse a tiempo de todo lo que le estorba en ese camino de perfeccionamiento; es el que durante su camino hacia la perfección, ha ido soltando todos los fardos de basura que la materia encierra, sabiendo remontarse hacia los Soles del Padre Creador.

  Si sabéis santamente sembrar paz y amor, llegaréis a ser perfectos. Si sabéis arrancar el orgullo, vanidad y rencor de vosotros, seréis perfectos. ¿Qué te detiene? Nada, solamente un esfuerzo de voluntad; ¿y por qué no intentas hacer un esfuerzo? Si eres rico y poderoso aún tienes más obligación de ser humilde, porque si eres un poco inteligente comprenderás que en tus manos está el hacer mucho bien, y que con este solo fin se te ha dado en custodia las riquezas que posees. No seas avaro de ellas, si las has alcanzado úsalas desprendiéndote de ellas en favor de tus hermanos pobres; sin ostentación, porque lo que hace tu mano derecha lo tiene que ignorar tu izquierda. También repártelas tu mismo, acércate a tus hermanos necesitados aunque te cause repugnancia, llevando además una palabra de consuelo, palabra de amor y paz. Así, de este modo, te harás digno de las riquezas que se te han prestado: Distribuye tu tiempo, tus horas, y ten presente que cuantas más dediques a tus hermanos necesitados de amor y caridad, más Caridad y Amor hallarás en la presencia del Dios de Misericordia.

  Perfección es una condecoración que en los destierros, o sea en los mundos bajos, muy pocos, contados, son merecedores de ostentar. Perfecto, Perfección, palabra sencilla pero todo lo que va acompañado de sencillez es grande. Si quieres ser perfecto, nada más hay que un camino, el cumplimiento de la Ley Universal. En ella se condensa toda la Sabiduría del Creador. Ella hace a los seres perfectos. Ella es la que te conducirá recto hacia las moradas de Luz. Ella te asemejará a los Espíritus Celestes a los cuales tu reclamas sus favores, cuando te hallas apenado y sediento de consuelo y ayuda. Ella te descubrirá los arcanos insondables del Amor del Padre, y te revelará las maravillas de la Creación, y ella, te hará acercarte a las inefables dulzuras del Cielo.

  Perfección en un ser quiere decir, que ya se ha escalado todos los peldaños de la escalera que une a los destierros con las moradas de Luz. Quiere decir perfección, que ya se ha sabido soltar la materia y por lo tanto arrinconar todas las bajas pasiones. Perfección quiere decir, que aunque conserve aquel espíritu una materia, es solo aparente, pues de nada le estorba ya, porque aquel espíritu ya vive las dulzuras del paraíso. Perfección quiere decir, que al lado de la cruz del Maestro, aquel espíritu ya no vive sino para imitarle. Sabe que no le deja solo, sino que le consuela y le anima para beber con él, el cáliz de las amarguras y de los dolores del destierro, para ir a saborear las bellezas de los mundos Superiores al dejar la materia. Perfección es ya sentirse con ánimo para subir el calvario del mundo y entregarse sin reservas, resueltamente, valientemente, en manos de la Voluntad de nuestro Padre.

  Poco a poco, a paso de niño que empieza a andar y tiene miedo de tropezar, tienes que empezar si lo deseas, tu camino de perfección. Aunque al principio vaciles, no desmayes que no estás solo. Si atentamente has leído y lees mis enseñanzas, verás que, si, es verdad que hay que renunciar a lo que es más agradable a los sentidos, que hay que dominar las malas pasiones, pero esto vencido ya viene la Paz interior, ya vienen las inefables dulzuras del contacto con los Espíritus Superiores desencarnados, ya vienen aquellas videncias sublimes que son el consuelo de los que esperan y aman. Ya viene el Amor sin límites del Padre, que se recrea en los espíritus que valientemente cumplen su misión de elevación y perfeccionamiento. Son felices esos seres, aún habitando en un destierro. Imítales, y la Luz de Dios caerá sobre ti, hermano amado. Sois hermanos en materia, y hay que ser muy valiente para llegar a la perfección; pero no olvidéis, si lo deseáis llegaréis a ser perfectos. La Luz divina se os Dará para ello si la deseáis y pedís con fervor y fe. Procura ser perfecto y en ese camino de perfección, irás, a cada etapa que recorras, descubriendo toda la belleza de la Obra de nuestro Padre.

  Toma la resolución, e implora con fe la ayuda de los Espíritus guías, que enseguida los tendrás dispuestos a ayudarte, porque si ellos ya son unos Espíritus clarificados, es porque a tiempo supieron emprender el camino de la perfección Espiritual. La blanca paloma de la Paz, también te ayudará, si con fe la reclamas.