65 JARDINES Y FRUTOS CELESTIALES

  Tú, hermano terrenal, habrás contemplado los jardines terrenales y te habrás sentido un momento feliz, pues la contemplación de las cosas bellas es deleite de la materia y del espíritu. Qué hermosas son las flores. Cuanto cautiva. En todos los planetas, el Padre ha puesto este recreo de la vista. Solamente en destierros que habitan espíritus del mal, como rebeldes al cumplimiento de la Divina Ley del Amor, como un castigo grande se les ha privado de este recreo: en todos los demás hay flores, y a medida que los planetas son de más progreso, las mismas flores adquieren colores más bellísimos y perfume más exquisito, y lo mismo ocurre con los frutos, pues las mismas flores y los mismos frutos, en federaciones de mundos más progresados, adquieren más aroma, más colores, y así siempre en progreso. Por esto, cuando algún hermano progresado os visita y os deja flores espirituales, aquellas flores según de qué planeta proceden, son más o menos brillantes y con más o menos aroma.

  En muchísimos planetas se cosechan frutos: en unos, como el vuestro; en otros más progresados son más seleccionados, pues en el Universo, todo sigue el curso del progreso del planeta. Así hermanos queridos, en planetas de más progreso, los frutos, cultivados por procedimientos de más adelanto, también se desarrollan más hermosos y más exuberantes: y así, un almendro que en vuestro planeta solo da fruto una vez al año, en otros planetas, cuanto más adelanto tienen más cosechas dan los frutos. En cuanto al sabor, también son más exquisitos por el adelantamiento de sus cultivos y de la atmósfera del planeta. Todo esto que os expongo se produce, porque estos planetas tienen más Soles, y cuanto más luz y calor reciben, más pronto fructifican plantas y frutos, y así, además de más cosechas más sabor. No tienen necesidad de abono estas plantas y aquellos frutos, pues aquellos Soles además de hacerlos fructificar les dan abono y así, los seres que habitan estos planetas, no tienen que regar con el sudor de su frente la tierra que pisan, pues aquellas plantas y frutos son tan nutritivos, que no necesitan ningún producto más los seres para su sustento.

  ¿Y en los mundos derivados, te preguntarás, también tienen frutos y plantas? Hermano, en los mundos derivados ya no necesitan de nada. Son seres que todo es Esencia Espiritual porque el SOL CENTRAL los nutre de SU claridad. Por eso, estos Espíritus son sabios en alto grado, son bondadosos en grado sumo. En una anterior enseñanza ya os dije, que si se presentaran en todo su esplendor de Luz y de Sabiduría, los confundiríais con el Ser Supremo. Por eso estos Espíritus ya lo llevan todo en sí, pues el SOL CENTRAL vierte sobre ellos todas las Esencias que puedan necesitar. Cuando se juntan algunos y recorren los espacios, parecen miríadas de Soles que lo iluminan todo. De estos Seres el Padre escoge los Mesías de los mundos inferiores, para traerles Paz, Amor y Caridad que es toda Su doctrina. Amad a vuestros «Mesías», seres de mundos inferiores, que «ellos» son la Esencia del Padre, por eso os traen Su Esencia.