68 Como se reciben pensamientos

 COMO SE RECIBEN VUESTROS PENSAMIENTOS O PETICIONES

Vuestros pensamientos, peticiones, aspiraciones, o recomendaciones, se reciben en los mundos de la Luz con muchísimo Amor. Sois desterrados, y este solo pensamiento nos lleva a escuchar vuestras súplicas con gran Caridad. Os miramos caminando en medio de grandes pruebas, y nuestro Espíritu se conmueve en medio de tanta desolación. Todos los hermanos a los cuales vosotros dirigís vuestras súplicas, como todos saben de la pena de los mundos de destierro, por eso con gran Amor os escuchan.

  Las peticiones, son atendidas según el grado de pureza, o pueden serviros para vuestro adelantamiento, pues vosotros, si se os concede la súplica que hacéis, es para probar si hacéis buen uso en el campo del Amor fraternal entre todos. Siempre son escuchadas estas súplicas, y si yo os dije: «Pedid y se os dará», nunca me referí a las cosas terrenales, pues cada espíritu viene a cumplir su misión y por lo tanto, si se os concediera lo que solicitáis, en muchas ocasiones retrasaríais esta misión, y por lo tanto no se os puede conceder. Así que nunca penséis cuando no se os concede lo que pedís, que aquellas súplicas no son escuchadas, no, todas son recibidas con Amor, pero no hay que demorar vuestro progreso, pues en muchísimas ocasiones así sería si fueran atendidas vuestras súplicas. En las grandes pruebas, aparte de vuestros guías, infinidad de hermanos Superiores os acompañan a llevar la cruz, pues ellos, todo Amor y Caridad, se enternecen cuando estáis pasando por grandes purificaciones, y si ven un ser resignado y que santamente sabe soportar estas grandes purificaciones, cantan un himno de gracias al Padre, por haber rescatado otro espíritu del poder de las tinieblas.

  Sencillas pero breves deben ser tus plegarias al Creador. El Dios bueno no necesita de discursos, quiere corazones que le AMEN con ternura de hijos, y si caes en el pecado levántate pronto y ruégale algo parecido a lo que te expongo: Señor, pequé, y como desterrado en la materia pecadora, el espíritu libre que me has dado, hazlo valiente en medio de la Luz de que me rodean Espíritus protectores. Señor, he pecado pero quiero alcanzar la morada que nos tienes preparada en tus reinos de Luz y yo no quiero perderla. Tu, que eres mi Juez y mi Dios, y Padre Misericordioso para los hijos pródigos; haz que pronto llegue con mi arrepentimiento y con los deseos fervientes de practicar TU Ley en donde me halle. Humillado en tu presencia, de corazón te pido: Perdona Padre mío, en lo que quepa en la Ley de tu Justicia, a este espíritu desterrado rodeado de tinieblas y dame fuerzas para vencerlas. Siempre teniendo presente que tus súplicas y arrepentimiento, si es verdadero, tal como salen de vuestro corazón arrepentido, llega hasta EL; y cuando con pena, te hayas humillado en SU Presencia, ten fortaleza para no reincidir y de este modo tu espíritu se elevará. Ten confianza en nuestro Padre Celestial y si quieres progresar, no te dejará solo en medio del torbellino de las pasiones mundanas.

   Animo hermano, y recapacita, y medita y consuélate en medio de tus purificaciones, pensando que tu espíritu se acerca a pasos de gigante hacia los Soles del Padre, en los cuales infinidad de hermanos te esperan, ansiosos de tu liberación. Allí también te espera la blanca paloma de la Paz. Medítalo y tenlo siempre presente.