72 AMA A TODO LO CREADO

   Nadie como los seres superiores, los Espíritus selectos purificados, Aman y ensalzan y cantan sin cesar al Dios Creador, por las grandes maravillas de la Creación, por ser todo, absolutamente todo, Obra de ese Dios de Amor. Nadie, repito, como un Espíritu de los Soles del Padre puede comprender la gran Obra de la Creación. Desde esa magnífica atalaya que son los Soles del Creador, puede comprender su magnificencia. Nuestro pensamiento lo recorre todo, y extasiado vuelve a postrarse ante la Infinita Sabiduría. Alcanzamos a verlo y comprenderlo todo, porque a nuestros Espíritus ya se les han descorrido los velos que ocultan toda la Luz de esos Soles, y así ya podemos contemplar cara a cara desde lo más insignificante del Universo hasta lo más sublime. Desde esta elevadísima cumbre os contemplamos a vosotros, pobres peregrinos, con muchísimo Amor y con fervientes deseos de que pronto sepáis desprenderos de la materia que os aprisiona, y podáis recorrer los espacios, que os esperan en ellos otros hermanos también con Amor.

  Extasíate, hombre terrenal, ante la magnificencia del Universo, y aunque seas un ser desterrado, también en tu destierro hay maravillas, también en tu mundo hay perfecciones que solo un Dios Infinito y Sabio, ha podido crearlas: No te embriagues con los goces terrenales. Puedes gozarlos cuando son puros, cuando no mancille la pureza de tu alma que para eso el Padre te los da. Goza en tus afectos familiares y de amistades, goza contemplando las bellezas y las hermosuras de la Naturaleza, goza en la contemplación de las grandes obras de arte, la música, etc. pero siempre teniendo presente la mano de un Creador, de tu Dios y Padre. Sepas ver las maravillas de la Creación, ya que el espíritu que no sabe embriagarse de sus maravillas, es que no siente en toda su grandeza la Obra del Padre, y por lo tanto, es un espíritu atrasado, pues un espíritu, cuanto más sabe captar las bellezas que el mundo encierra en todas sus manifestaciones, más purificado está. Compréndelo así, para que cultives tu espíritu y te extasíes delante de la gran Obra de la Creación. Por eso los espíritus selectos se emocionan delante de una simple flor, porque en ella no ven solo una flor sino el Ser Supremo que le dio vida. Por eso, aquel espíritu elevado que se llamó Francisco de Asís, derramaba toda su ternura en los animales, y veía hermanos inferiores en ellos, por ser obra todos del Padre.

  Por bajo que sea un mundo, por grande que sea su atraso, siempre hay cosas que admirar, pues en cualquier rincón del Universo hay que admirar la Sabiduría y perfección de Dios al crearlo. No sientas pena al encontrarte desterrado, que también en el planeta Tierra puedes admirar en grande la grandeza de Dios: pena solamente debes tener si tu destierro no te sirve de purificación; por lo demás, en tus penas y alegrías puedes dar gracias a tu Dios, y cantarle alabanzas como en cualquier otro planeta que te hallares por perfecto que este fuera. Hermano terrenal, une tus alabanzas en el canto que todo el Universo entona en acción de gracias al Ser Supremo, al Padre de Amor y Justicia. La blanca Paloma de la Paz os contempla desde un Sol del Padre y de allí, hace bajar un rayo de Luz al planeta Tierra para iluminaros y daros ánimos.