75 COMO UNA PRADERA INMENSA

  Como una pradera inmensa sin fin y sin límites, de perenne verdor, así es la Ley del Padre. Todos podéis, si así lo deseáis, ir a pastar o a solazaros en esta magnífica pradera. Todos los espíritus encuentran su tranquilidad. Los más deseosos de ciencia y de Luz pastan sin tregua; otros, mas despacio; otros, solamente van a solazarse, a pasar un rato tranquilo como decís los terrenales; estos, si algo reciben es pequeña la parte, porque de la Ley del Padre, el que solamente escoge los pasatiempos poco o nada cobra. Tú, oveja querida del Maestro, sí, recréate en las verdes praderas del Señor, pero no pases el tiempo en recrear tu materia, sino que, ocúpate en pastar al mismo tiempo, que grandes frutos alcanzarás espirituales.

  Aún en espacios de gran elevación se encuentran Espíritus perezosos. En las grandes manifestaciones, en los grandes estudios que esos Espíritus se dedican, van a la delantera los Espíritus más estudiosos, así que en todas las esferas hay espíritus con más coraje, más decididos para llevar a delante los trabajos que se les confían, o se dedican voluntariamente. Son Espíritus que, por difícil que sea una misión, o por grande y de envergadura que sea un trabajo, enseguida allí están ellos. Son siempre los capitanes de los Ejércitos Espirituales que recorren los espacios, y no conocen el cansancio ni se dan por vencidos. Los espíritus Malignos temen a estos Espíritus, porque valientes les persiguen. De cuantos males, y de cuantas desventuras os salvan. Dichosos Espíritus son, los que infatigables, trabajan en el progreso del Universo.

  En cada mundo, por bajo que sea, el Padre tiene sus sembradores, y también entre ese ejército de sembradores hay espíritus con más coraje, con más valentía para los trabajos que el Padre le confía. Son los capitanes del Ejército Espiritual, y se merecen este título por cuanto siempre van a la vanguardia de todo cuanto signifique progreso Espiritual. Dichosos también estos espíritus que, al dejar su materia, puedan presentarse al Padre con una gran cosecha. Dichosos, que valientemente, no se han contentado con cumplir su misión, sino que se han puesto al frente de todos los trabajos, de todas las misiones. Son capitanes esforzados y no les arredra ni las murmuraciones, ni los desprecios, ni nada con que el mundo pueda zaherirlos, porque con fe, saben que están protegidos desde muy altas esferas; con fe comprenden su misión y que hay que sembrar sin descanso.

  En todos los espacios astrales hay espíritus que, aunque habitantes de un mismo planeta, son más estudiosos, más investigadores y así siempre van a la cabeza de los demás. Seas tú como uno de ellos, y así no perderás el tiempo, pasando el rato, en las verdes praderas espirituales. Benditos seáis, que el reino del Padre os espera y EL bendice incesantemente todo cuanto hacéis por Amor a EL.