13 POR DONDE INCLINAS TUS PASOS

  Por donde inclinas tus pasos, ¿has pensado si puedes resbalar?, ¡tienes que pensar!, porque no todo el camino se puede transitar, has de estar alerta para no tropezar, que se hace con facilidad, el dar a vuestros hermanos lo que no queréis que os den ellos; por esto es preferible andarlo despacio, porque cada cual ha de transitar el que tiene asignado, y aún tiempo para dejar un recuerdo satisfactorio de cómo supo vencer los obstáculos que a su paso encontró. Si lo andas despacio lo podrás examinar, y separar de tu lado todo lo que pueda hacerte resbalar, sin conseguir cancelar cuanto debes, que has de hacer con inmutabilidad y cautela para no dañarte y hacerlo a los demás que son tus hermanos y los has de respetar.

  Si eres hermano ignorante a esta bella doctrina, no la rechaces cuando te la presenten, no desprecies una cosa que no has comprendido. Estúdiala, medítala y así podrás comprenderlo, antes de dar el fallo. Es la doctrina del Cristo lo que yo te presento y la que has de seguir si quieres salvar el alma. ¿Tú sigues algo de lo que él nos enseñó para llamarte cristiano?, la humildad lo primero, y siguen sus buenas obras. El vino a enseñar el camino, y el que no practique lo enseñado por él no es cristiano ni ama a Dios a pesar de creer que puede tener punto de apoyo en ese creer.

  Procura dejarte guiar por el hermano guía que a tu lado llevas, ya que él, solo te aconseja seguir los hechos que te han de hacer elevar a Dios. No te importe que en ello hayas de humillar la materia que es cuando asciende tu espíritu, y solo a eso has venido al destierro, y no siempre eres valiente para hacerlo, porque en el mejor de los casos dejas al descubierto el yo superativo que en ti vive y palpita, y es cuando desciendes, lo que tanto trabajo te costó de ascender. Por eso llevas tantos siglos con ese vas y vienes, pues hasta aquí ha habido paso a los rebeldes a este destierro, mas ahora ya irás si no has sabido cumplir, a otro mundo peor, y por el sufrimiento que pasarás te despojarás de todo cuanto en otros mundos te cargaste, que son cuantas imperfecciones te impiden elevarte y dejar el destierro definitivamente.

  ¿Has pensado en la distancia que te separa de Dios para pretender verlo, cuando deje tu espíritu la materia? No, por no preocuparte de ello, por creer, que Dios como todo lo puede y es Misericordia, te va a perdonar, y vas equivocado, porque esta la hace servir para darte la oportunidad de mejorarte por medio de la reencarnación, y la Justicia la hace servir para no dar a sus hijos lo que no se hayan ganado aunque tú lo pidas, y darte todo cuanto te has ganado, por medio del saber dar a tus hermanos lo que querías para ti. En esto verás claro la Justicia de Dios. EL no castiga pero tampoco perdona, somos nosotros quienes nos castigamos y nos perdonamos con nuestra conducta. De aquí viene lo que se denominó en otro tiempo, la pena del «Talión»: según hagas recibirás, como Ley de Causa-Efecto. Procura estudiar, que del estudio que hagas sacarás comprensión, y con esta, podrás encauzar tu vida con más rectitud.

   Yo quiero ayudarte a que despiertes de tu letargo, para ti solo cuenta la materia y del espíritu no te acuerdas y tanto como hay para él. Tu cuerpo solo se desenvuelve aquí y en cambio el alma tiene muchos mundos en que poder habitar y de vida una eternidad. Mucho te hará pensar el que hasta el presente no te hayan dicho toda la verdad. En todos los tiempos han venido hermanos que han enseñado, con su modo de practicar el amor con todos sus semejantes; han sido ejemplares para hacer pensar e invitar a filosofar.

   El más grande filósofo fue Jesús, él nos habló de la vida presente y de la vida eterna. Esa vida eterna pertenece al más allá que tanto os conmueve cuando os hablan de ella. Mosén Jacinto Verdaguer fue uno de ellos que con sus poesías dijo la verdad. Cuántos filósofos nacionales y extranjeros te han hablado de esa Luz que en parte sigue apagada, porque tú no tratas de buscarla y tanto que te conviene para salvar el alma. No trato con esto nada más que ayudarte a entrar en meditación para que sepas comprender la infinita creación del Padre Dios.

  Busca y hallarás si pones en ello buena voluntad, porque de los perezosos y holgazanes no se escribió historia, y la Justicia Invisible es implacable.

HASTA NO SER UN BUEN OFICIAL NO DIGAS ESTE ES MI OFICIO, POR SI TE DAN  UN TRABAJO Y NO SEPAS HACERLO, COMO TU PRESUNCIÓN TE HIZO CREER.
                                                                         E. Tricas