16 Es el aroma que viene del Padre

  Es el aroma que viene del Padre la que embriaga de amor a todo el planeta, porque a pesar de estar desterrados, nuestro Padre siente el mismo Amor por todos, aunque por la Ley de Su Justicia cada hijo ocupa el mundo que por sus méritos supo ganarse, por eso permite que Su Luz y calor os de fuerza para que os salvéis del abismo de la oscuridad, adonde no penetra por esa misma Justicia, y porque los que se han hecho culpables a tal castigo se han olvidado que exista tal Luz, por lo cual Dios permite que bajen a ese abismo, donde el espíritu se despoja de toda esa costra que le envuelve y que no deja que salga la Luz a flote; es allí donde el ser humano se redime por la fuerza del dolor que allí existe, donde no hay placeres y sí muchas necesidades. Es adonde no le es permitido salir al espíritu, sin estar bien curtido, sin haber dejado el orgullo, el egoísmo y la vanidad; y cuando todo es docilidad, Dios que es Justicia Infinita, le permite dejar esa morada y pueda pasar a ocupar la que tiene preparada.

  A estos espíritus que han ocupado un mundo bajo y de tanta expiación, cuando vuelven a tomar encarnación, y no quieren ser lo que llamáis grandes de la Tierra, piden existencias sencillas y no los deslumbran la fastuosidad. Es como si todavía recordaran el sufrimiento pasado en su última encarnación y es por lo que van ascendiendo por medio de saber ser amorosos, crean paz a su alrededor y son caritativos, en definitiva pensar en los demás. Es así como el espíritu se acerca al Padre.

  Te han dado libertad de acción para que tú elijas el camino a seguir, sepas tener acierto en tu elección, aunque te cueste coge el de ascenso, que este cada día te ha de dar mas claridad por ir ganando altura. No te equivoques y cojas el camino de descenso que este te conducirá a ese mundo (centro de la Tierra) antes mencionado, donde no penetra la luz del sol y de donde no saldrás sin estar despojado de toda tendencia que sea materia.

  Cuánto te sorprenderán estas enseñanzas que te doy, a pesar que las Leyes dadas por Dios siempre existieron, pero no siempre se comprendieron por estar distanciados de SUS Atributos. Estas Leyes son un engranaje que si se para uno se para todo, y esto no puede suceder por ser nuestro Padre quien dirige y controla todo el Universo desde SU Cerebro Central Absoluto. Cuando sepas cumplir Su mandato es cuando alcanzarás tu progreso y será cuando ayudarás a que se cumplan esas Leyes, serás un mensajero de Dios porque estarás unido a El con el mismo pensamiento de Amor a todo lo creado. Está muy alerta para no dejarte llevar por el camino que en lugar de darte premio te hagas digno del oprobio. Ten bien presente que sólo llevándolo recto te acercarás a Dios y para conseguirlo no hay medias tintas sino que ha de ser entero.

   Ya ves hermano mío el camino a recorrer, porque claro te lo doy y no puedas alegar que estabas ignorante, pues ha de llegar el día que debes de dar cuentas y tienes que presentar tus ganancias o pérdidas y ya sabes lo que significa. Cuando el hombre pierde en el aspecto que sea, queda abatido y desmoralizado, queda desbancado, así será tu espíritu si pierde habiendo podido ganar. Cuando se de cuenta de su error, cómo lo lamentará y ya no podrá rectificar ni podrá alegar que él no sabía que hubiesen  otros mundos adonde habitar, después de cumplir en el destierro la encomienda.

  El Padre cuando crea al espíritu le da todo cuanto le puede hacer falta para que con su trabajo viva su vida, pero la ambición de querer siempre más lo hace infeliz. No quieras la posición de tu hermano, porque a ti no te pertenece,  quizás tu pediste otra más sencilla para cancelar las cuentas que trajiste más que él a pagar. Por eso existen las escalas sociales y quién sufre más y quién menos. El que más debe más tiene que pagar, pero este tema hermano querido es muy extenso, pues es preferible que empieces el estudio por las primeras letras y así irás comprendiendo mejor el por qué existe el destierro y la misión a cumplir de los desterrados que son muy dispares unas de otras, como muy variada es la forma de proceder de unos a otros. Estudia la causa y te irás dando cuenta que si Dios es Amor, también es Justicia, que equivale a decir, que por todos sus hijos siente el mismo Amor.

  Si sintieses amor por tus semejantes sin diferencias con nadie, también te sería fácil comprender lo que a cada cual has de dar, pero las tendencias que arrastra el ser humano le hace ser injusto, por lo tanto no debes de opinar ni juzgar a tus semejantes pues no estás en condiciones de ello, y cuando lo estés, por tu cumplimiento ya no lo harás, pues en lugar de ver en él la falta, tal vez veas ignorancia y por el amor que sientas por él no le juzgarás, ya que por tu comprensión sabrás que esto pertenece al Padre.

  Todo se complementa y según el cumplimiento que hagas a la Ley Divina, así será la comprensión que adquirirás para saber de las cosas de Dios y comprender las flaquezas de los humanos y no despreciarlos sino ayudarlos. En esto se comprende la elevación del espíritu, en el cumplimiento que hace al mandato Divino. Con facilidad se dejan ver los hermanos que así cumplen en la Tierra; son a modo de faros que iluminan las inteligencias con su ejemplo, pero de estos seres nada más se dan cuenta de ellos los más despojados de materia. A los que solo abrigan en ellos pasiones carnales, a estos les pasan desapercibidos porque no los comprenden; por eso dice, que al hombre animal no le hables de las cosas del espíritu porque le son locura. Por lo cual, hay un buen ejemplo en la Tierra con el pasaje que hizo Jesús por ella, que no han comprendido el significado de sus enseñanzas y se han olvidado de él. Estos pobres hermanos van cargados de materia y poco caso hacen de los focos de Luz que Dios permite lleguen a sus inteligencias, para que despierten de ese dormitar que tanto tiempo llevan.

  Medita bien en cuanto te expongo, que no otra cosa que un rayo de Luz es para que tu inteligencia despierte y cuando tú hayas analizado y comprendido, ayuda a los demás para que no sigan en la ignorancia como tú lo hiciste antes.

  Estas flores que te doy no las eches en olvido porque te han de dar calma para que no lleves la vida al desenfreno, que esta no hace más que corromper tu alma y cansar tu cuerpo y no adelantar en andar el camino por ti elegido. Este es mi último consejo en esta lección.