25 COGE CUANTO TE TRANSMITO

  Coge cuanto te transmito con deseos de llevarlo a la práctica, para que te vayas acostumbrando a no seguir nada más que lo que es natural, no artificial que es lo que los hombres han creado y siguen creando. Lo material se les da mejor que las cosas de Dios, y la humanidad no se conforma con lo que hasta hoy se le ha dicho; necesita más, y esto es hablar de la vida del espíritu o de su alma, las dos se complementan, o sea que el espíritu necesita el alma y esta al espíritu para animar un cuerpo, para darle vida, porque el cuerpo sin ellas nada sería; por lo tanto, el humano necesita la Voluntad de Dios para crear hijos; el hombre crea la carne y el espíritu es la creación de Dios.

  He aquí el por qué en las cosas del espíritu no interviene el hombre, para que se realicen tal como están programadas o decretadas. Este saber espiritual haría al humano mejorarse en su modo de proceder y no tendría tanta alergia a la muerte de la carne y el tránsito de cada encarnación, viviría más para el alma y menos para el cuerpo; es entonces cuando encontraría más sosiego en la vida material, no viviría con tanta pasión y anhelos de riquezas materiales hasta tal punto, que si lo examináis bien, veréis que en lugar de daros la felicidad os la quita en varias ocasiones y para algunos siempre; y os hace vivir con agitación y de esa manera no podréis pensar en las cosas que son de Dios y que de El vienen. Por lo cual, yo te aconsejo que cuando trates de acercarte con tu pensamiento a Dios para confortarte y pedirle, no lo hagas materializado, ni lo hagas para pedirle riquezas materiales que no te oirá, porque el Padre es Esencia y a El nada más llega la Esencia.

  ¿Por qué no tratas de esencializarte con las cosas que a El pertenecen y así habrá ese contacto entre tu y El, y posiblemente ya no estarás tan apasionado por las cosas que solo son materia y que estas son precisamente las que no te dejan ver claro? ¡Oh, cuanta ignorancia que arrastráis y cuanto os complicáis la vida por vivirla con tanto artificio y tan bonito como es lo natural! Y todo cuanto os separa de esto, es el orgullo que germina en vosotros en más o menos cuantía.

  Si te superaras más en lo natural, tu vida la llevarías con más paz y sosiego y razonarías más en todo momento y también te daría comprensión para ver con claridad las cosas naturales que siempre han existido, por ser estas creadas y establecidas por Dios, y a pesar de esto están olvidadas, adormecidas, y en el siglo XX—XXI, en el siglo de las transformaciones, no pueden seguir dormidas las enseñanzas que Jesús vino a exteriorizar, para encauzar al mundo Tierra al amor de unos a otros. ¿Y a donde está ese amor? Se ha olvidado para dar paso al orgullo y al egoísmo y practicar más lo artificial.

  Yo os doy una alerta para que despertéis de vuestro letargo, para que os quitéis la venda que cubre la vista de vuestra inteligencia, que sepáis unificaros todos y enlazaros en ese lazo de amor que el Cristo vino a dejaros bien patentizado, al dejar su vida material por amor a sus hermanos, y que sigue sintiendo ese amor, si cabe más intenso, porque ve que la humanidad no se mejora, por eso permite que lleguen hasta vosotros estas cuartillas donde no verás egoísmo, porque no hay beneficio sino deseos de ayudaros a salvar el alma que es la que prevalece.

  Dime humano que en este planeta te encuentras, ¿por qué no quieres averiguar cuanto te espera cuando dejes tu cuerpo, que con el tiempo se ha de reducir a la nada? No es de extrañar que te dé pánico la muerte, y es porque la ves como una cosa que se acaba; le rindes culto al alma y no sabes, porque todo lo haces material y tu alma no es materia pero tiene vida, y esta es por toda la eternidad.

  ¿No piensas adónde estará el alma de tus seres queridos? Si no muere ¿a dónde mora? Hay muchas almas que dejan la carne que las envolvía, o bien si quieres, a la que sostenía, porque cuando el alma deja la materia o se separa de ella por haber terminado ya su existencia, el cuerpo queda inerte o lo que se dice materialmente la muerte.

  Pero sigo diciéndote: ¿qué piensas tú del sitio que ocuparás cuando esto llegue? ¿a dónde van los que cumplen y a dónde los que no lo hacen?, esta pregunta haztela tú: Si Dios es Justicia infinita, no puede dar lo mismo al que se ha portado bien como el que lo ha hecho mal; y por esa misma Justicia le aleja de El o le acerca; mas el que se ha alejado por haberse portado mal un momento de su vida, ¿le ha de tener alejado de El toda una eternidad? Entonces ¿dónde estaría su Justicia? Según tú lo entiendes, Dios da oportunidades a sus hijos, para que cuando arrepentidos d haberse portado mal, quieran volver a El. Según tu pensamiento, ¿a dónde practican ese arrepentimiento, ese volverse buenos, o sea justos, y cómo lo sabemos que ya lo son? practicando el amor con sus hermanos. ¿Y en dónde lo han de practicar? ¿qué piensas tú de esto? Nada me puedes contestar, si no te has preocupado de saberlo, ni de meditar el por qué hemos nacido, qué tenemos que practicar y a dónde pasará vuestra alma cuando deje la materia.
   Pide comprensión al Padre, para que puedas analizar cuanto te presento y habrás dado el gran paso. Así te lo desea un hermano que te ama.