31 No des un sentido equivocado…

  NO DES UN SENTIDO EQUIVOCADO A LA LECTURA QUE TE PRESENTO

No trates de darle un sentido equivocado a la lectura que te presento que todo es Luz. Yo me adelanto a decirte: para que tu mente sepa discernirlo, es preciso que esté desapasionada de las cosas que solo a lo terrenal pertenece, y tu pensamiento busque a Dios y entonces recibirás comprensión para poder darte cuenta del significado e importancia que para ti tiene el saber, cuándo tus pasos los das equivocados o cuándo los das acertados, y saber que quedan controlados en el momento de darlos, que son los hechos que en tu existencia vas dejando marcados, en la mente de algunos de tus semejantes, en alguna ocasión para maldecirte y en alguna otra para elogiarte; todo depende de cómo los hayas dado, por lo cual, en estos escritos te voy dando de cómo has de reglamentarte para servir de ejemplo a otros y así puedas decir, soy feliz obrando así.

   No pases el tiempo en el ocio, pues esto es pensar solo en ti y hay muchos que esperan tu consuelo. A donde sea que se encuentre uno que sufre es tu hermano, que en otra existencia llevó sus pasos más equivocados que tú y está pagando todo cuanto hizo, pero necesita tu consuelo y ánimos para llevarlo a buen término, que es la cruz que él eligió llevar en su existencia, y puede ser que los ánimos que le diste le sirvan para llevarla hasta el fin de sus días terrenales como lo hizo nuestro hermano Jesús y con esto tú también habrás dado unos pasos que serán anivelados y de ejemplo para otros,  en tu conciencia, quedando la satisfacción y el bienestar que los actos de amor producen.

   Yo que siento ese amor por mis hermanos desterrados, quiero ayudarte a que cumplas tu misión y la encomienda que el Padre Dios da a sus hijos cuando salen de Su lado y que yo te repito con insistencia en estos escritos que te presento, que solo es mi deseo que saques buen provecho de ellos. En un principio te parecerán sosos y rutinarios, pero todos llevan una flor que da la esencia por ti preferida. No importa la que tú elijas, todas llevan la suficiente fragancia para perfumarte, por eso ten cuidado hermano mío de cuidar la flor que tú hayas escogido, que esta necesita que no la olvides y te preocupes de ella.

   Esta es la gran llamada del pastor a sus ovejas para que no se separen del rebaño que es el que formó siglos atrás, y antes que llegue la tormenta y las arrastre por las aguas turbulentas quiere hacer esta última llamada a las que estén separadas de su rebaño por seguir las pasiones y los vicios y el desamor a sus hermanos, que se den cuenta de su equivocación y vuelvan al redil, a comer los pastos que les ofreciera antaño, que son los que el Padre Creador te recomienda que practiques el amor, la paz, y la caridad con todos, porque estos son tus hermanos, y no olvides que Dios es inmutable a toda ofensa, pero el daño que hagas a tus hermanos lo has de pagar porque para esto no es inmutable, por lo cual, a Dios no le ofenderás si no ofendes alguno de sus hijos. Ahí opera Su Justicia con exactitud, por tanto, es preciso que sepas sacar bien el sentido de todo cuanto te expongo.
  
   Deja de ser ambicioso, de atesorar más, de lo que solo es material, que esto no te dejará pensar en lo esencial. Deja de ver la falta en los demás que esto te priva de verla en ti y esto es también un paso en tu vida torcido. Los bienes materiales sólo sirven en la Tierra para tu atraso espiritual, si no sabes hacer buen uso de ellos. Son los que te hacen ser egoísta y orgulloso si no sabes dosificarlos, y a los que más teme el alma, por ser los que retrasan su progreso.

   Es un soplo la vida que pasas en este planeta, comparándolo con el tiempo que te espera en otras esferas de paz y de amor entre todos, pero es si has sabido cumplir aquí esa misma paz y ese amor entre tus semejantes, y para que lo cumplas nadie te pone trabas, eres tú mismo quien te sales del camino que ha de conducirte a esas moradas que tanto añora el alma. Por eso te invito a que aproveches el tiempo en llevar a la práctica cuanto en esta lección te expongo y ese será mi gozo.

   Siempre que tengas que hablar hazlo con cautela, lleva siempre en ti el estandarte que acredite la limpieza de palabra y de conciencia; deja resquicio de fuego por donde pases, que puedan encenderlo los que tengan fría el alma, por eso han de ser tus pasos ajustados, porque han de ser ejemplo para otros. Has de ir constantemente con conocimiento de causa, para ser espejo de cuantos en el se quieran mirar.

   Llega al fin una vida para empezar otra, aunque de mejor estar para los que cumplieron la Ley Divina; busca amparo y refugio en esta Ley antes de que sea demasiado tarde, para que seas alma sabedora de todo cuanto después de la muerte te espera y lo que todo ser humano ha de saber antes o después. Quieras ser de los primeros como lo haces por las cosas materiales que será el tiempo mejor aprovechado de toda tu existencia y busca el origen de las cosas detenidamente, que es lo que te dará el saber de todo cuanto hasta hoy has tenido oculto y que no se puede retener por más tiempo, por el ascenso que debe hacer también el mundo Tierra; y sus moradores, para pasar a otro de más o menos elevación por el progreso del espíritu, y que esta elevación la hará el pasado y el presente que tú hayas hecho, el trabajo voluntario que en favor de tus hermanos hayas practicado.

   Estas lecciones han de ser para ti de un estímulo que tu mismo desconoces, pero que irás sabiendo poco a poco hasta que tu alma esté saciada del alimento que solo para ella es, porque al cuerpo cada día le darás menos, por sentir menos apego hacia él y un poco más para el alma y llegarás a compenetrarte con ella como lo puedes hacer con tus hermanos, sabrás tanto de sus gustos y apetencias, que no regatearás lo más mínimo para darle todo cuanto ella exija; eso se llama espiritualizarse, haber un contacto de lo Divino y dejar el contacto material. Son dos tendencias que en ti van, y para que gane una ha de perder otra que es precisamente la lucha que sostiene entre espíritu y alma. Que sea esta última la que gane, para tu bien eterno.

   Yo te doy esta lección, tú pon la meditación que si tienes voluntad, le darás el valor que tiene en su enseñanza, procurarás estudiar y así darás al César lo que de él es y a Dios lo que a El pertenece, o sea al cuerpo y al alma lo que pertenece a cada uno, que te ayudará a que lo comprendas.