35 HABLA AL MUNDO DE LA VERDAD

  Habla al mundo de la verdad que hay oculta, para que pueda regenerarse con más facilidad; diles que los mundos que han de pasar habitar son de bienestar y gloria, que este, que está habitado, es mundo de expiación. Si supieras cuántos deseos tienen los espíritus de llegar alcanzar esos mundos, y que al estar libres de la materia les dejan entrever, están deseosos de despojarse de todo cuanto les estorba para poder habitarlos; es por lo que cuando vuelven a reencarnar pide cada cual lo que le ha de servir para hacer una pulimentación total; todo cuanto es materia separarlo de él, y así queda el espíritu desapasionado, por haber vencido esta tendencia, ve a sus hermanos con más igualdad que es lo que ayuda al espíritu a ser puro. Todos tus hermanos han de ser igual para ti sin hacer distinciones, porque si las haces ya no es el verdadero amor que has de tener para acercarte a Dios.

  Háblales que si no cumplen tendrán que volver otra vez a pagar cuanto ellos hicieron pasar, esta es la pena del Talión. No dudes de la Justicia de Dios. ¿Acaso un padre material no se inmuta cuando uno de sus hijos quiere atropellar a otro? Estudiar aquí y veréis cómo le reprende y a menudo aunque le duela, le prohíbe ciertas cosas para que enmiende. Nuestro Padre Creador que es la Esencia del Amor, no castiga, pero tampoco perdona la ofensa que hagamos a un semejante nuestro.

  Todos lleváis a vuestro lado quien os dirige y habéis de ser dóciles para dejaros guiar hacia el bien que es adonde os quiere conducir; tu preguntarás: Si yo no lo veo y tampoco lo oigo; y yo te contesto: Porque tú no quieres escuchar su voz, esta es la conciencia que siempre te avisa cuando vas hacer lo que a ti no te gustaría que te hiciesen, y es porque en ti no existe remordimiento de hacer lo que haces; pero cuánto bien experimentas cuando haces a otros lo que a ti te gustaría que te hicieran. El Padre te da libre albedrío para que vuelvas a El cuando hayas cumplido, pero si no lo haces, te alejas de El hasta llegar al destierro, y tu alma cuando queda libre del cuerpo ve que cada vez se distancia más de Dios y se siente causante de haberse dejado arrastrar por la materia que la envuelve; ella quería ascender para acercarse a Dios; pero si quiere purificarse, tiene que volver a ser prisionera de ese cuerpo terrestre.

  Yo te hablo con amor, alma que no eres valiente y te dejas arrastrar a los vicios y pasiones, al orgullo y vanidad, y tienes que hacerles frente y has de saberlos vencer. Por eso deberías estar preparado, porque nada de lo que ha sido volverá a ser. A tu elección lo dejo, medítalo, que de ello depende que sepas elevarte o que sigas pasando penalidades. Date por satisfecho si es lo primero, que tú irás acercándote a Dios, y si has de pagar tendrás que volver a encarnar en este destierro, y de tu pasado no te acordarás, como no lo haces ahora de las encarnaciones que dejaste atrás.

  Si amor y caridad repartes a todo el mundo, enseñarás por práctica esta doctrina como Cristo la enseñó pura y limpia. Así él adoctrinó a todo el que lo escuchaba. Sé valiente y no temas, que yo estaré a tu lado para que no desfallezcas y ayudarte a pasar el camino que te falta. No te importen los perjuicios que esto pueda ocasionarte, si todo es terrenal, que tú recibirás el premio que en Justicia te hayas ganado. Acógete a los Atributos que son la defensa del Deísmo. Cuando no me comprendas, pide fuerzas al Padre, siempre separado de lo material el pensamiento y harás un buen trabajo, y te ilustrarás tú y los demás.
  
  Las comparaciones materiales son de mucha valía para que la humanidad pueda comprender mejor. Las palabras han de ser concretas, y has de admitir que no todos están preparados para ello; procura no imponer tu deseo, porque así no conseguirás dar esta pura verdad; si no te escucha uno, lo hará otro, esto son las espinas que debes tener cuidado de no herirte al coger la rosa, que significa la realidad que debéis afrontar, cuando al querer ayudar a vuestros semejantes, seáis rechazados por causa de la ignorancia.

  Amor debéis tener a pesar de lo que digan, porque solo así venceréis todos los obstáculos que os salgan al paso; tenéis que ser firmes y para llegar a buen término habéis de convencer con el modo de obrar. En el campo espiritual hay mucho que aprender, pero ha de ser acompañado del cumplimiento, por ser esto la base primordial; y para exponer vuestra comprensión debéis meditar y poner con claridad vuestros pensamientos, que quiere decir lo que habéis comprendido de la meditación que habéis hecho y entonces podréis exponer y transmitir la esencia de lo que hayáis sacado. Esto será para vosotros de mucha valía, eso será la cosecha de vuestra siembra; por eso dice el hermano, que «al que mucho tenga, más se le dará», es el premio a la constancia.

  Es muy importante la meditación, el espíritu se ilustra y la materia o cuerpo, recibe y retiene cuanto más profunda sea esta, puesto que la materia facilita en unión del alma, el retener la videncia y el recuerdo de esta, para saber e incluso ver todo lo que, a los que por su trabajo espiritual y su cumplimiento les está destinado. Es un conjunto de pensamientos y cuanto más trata de buscar la esencia, más se aparta de lo material y entones es cuando se recibe claro y certero. Si vuestro pensamiento está materializado, material es lo que recibís y a vuestro gusto, y poco o nada se os puede ilustrar en lo espiritual, porque no hay cabida para ello. La materia carece de importancia al lado de esa esencia que es el alma, tenerlo bien presente. El Espíritu solo trata de lo que a él pertenece.

Con amor conseguirás
hacerte el camino claro,
y no puedas tropezar
cuando lo vayas andando.

Con amor conseguirás
dar paso a tus seguidores,
para que cojan la Luz
que tú les vayas dando.

Sin amor no puede haber,
cuanto tienes que saber,
para darlo a tus hermanos
que te lo quieran coger.

Empieza con el ejemplo
cuando quieras convencer,
y así has de comportarte,
para que la Luz les des.

Que te importa donde sea
si tú ayudas a tus hermanos,
este trabajo asiduo
no lo tienes que dejar,
para que puedas sacar
el fruto de tu sembrado.

Y así siempre adelante
con valentía y templanza,
conseguirás dar el fruto
que es cosecha de tu siembra.

Anda con el paso firme,
y siempre has de ir adelante,
porque el retroceder,
no es fruto de los valientes.

Así un día tras otro,
irás andando el camino,
que tú mismo te has trazado.

ACOMPAÑAR SIEMPRE VUESTRA BUENA VOLUNTAD DANDO LA MANO A LA OBRA, PARA QUE SALGA DEL ABISMO EN QUE SE HALLA OLVIDADA.