38 A Dios puede ir todo ser humano

  A Dios puede ir todo ser humano cuando se lo proponga, porque Dios no excluye a ninguno de sus hijos de tenerlos a Su presencia en la «Casa Paterna». A todos los crea con el mismo Amor y a todos les hace la misma recomendación al salir de Su lado. Amaros todos como hermanos que sois y no hacer a ninguno aquello que no queráis para vosotros. Tienes libertad de acción, y es por esto que el espíritu haciendo uso del libre albedrío se responsabiliza de sus acciones, y todo cuanto hace a favor o en contra le queda reservado y apuntado en su debe o haber, y el debe se tiene que pagar y a eso habéis venido al destierro, por no portarte con tus hermanos con el amor que ello requiere; por eso estás aquí con tanta diferencia en el modo de sufrir y por las contrariedades que pasas. Esto es de vital importancia que lo sepas, para que lo pases como cosa tuya que es y procurar de no adquirir más causa, para que en lugar de distanciarte de Dios en su «Centro de Luz», te vayas acercando.

   Sí, acercándote ya tendrás la felicidad que anhelas, pero ¡cuánto tienes que mejorarte para que llegues a disfrutar de Su presencia! Antes tienes que ir escalando muchos mundos de ascenso y cada vez más purificados y de más gloria por estar más cerca de El y de una Luz tal, que los ojos de los humanos no la podrían resistir, ni tampoco comprender, por estar cargados de materia y poco o nada de espiritualidad. Por eso el espíritu que se ha hecho acreedor de bajar hasta el «destierro» para pagar su debe, que no sueñe con ver a Dios sin hacer el cumplimiento; tiene que mejorarse mucho para salir de «él» cuando deje la materia y esto te lo repito en cada lección, siempre poniéndote en lugar de los demás cuando vayas a obrar, te darás cuenta si les das a ellos lo que quieres para ti, pero también te digo que para poderlo ver con claridad, has de estar sin rencor y desapasionado en todo punto.

   Estas fueron las escuetas palabras que necesitó el Divino maestro, porque él sabía que con esto tiene bastante el ser humano para dejar de ser desterrado, solo sí, nos enseñó con el ejemplo, lo demás lo han dicho los hombres, han creado leyes a su gusto y cuando quieren, no así las que dejó el maestro que fueron las que Dios le encomendó que dijera, y cerró el capítulo de su estancia diciendo al mundo: mis palabras no pasarán, solo los que tengan fe en mí siguiendo mi doctrina, se acercarán a Dios, pero muchos lo han olvidado por completo, por lo cual, el espíritu humano encarnado en la Tierra ya le toca a su fin por el progreso del planeta, que hizo el ascenso que por Ley de Justicia le pertenece y el ser humano no ha sabido hacer el que le corresponde, ya que, cuanto no es progreso salta a la vista, y en lo espiritual no es creer sino practicar. Por eso el espíritu que no supo hasta ahora cumplir la encomienda tendrá que pasar a otro destierro, hasta que esté harto de materia.

   Esta es la Justicia de Dios y cómo juzga a sus hijos, no castiga como tú crees ni tampoco te puede perdonar, te castigas tú cuando haces a un semejante tuyo lo que no te gusta que él te hiciese a ti. Sepas y entiendas que las piedras que tires a un semejante tuyo, más tarde volverán a ti, y no juzgues nunca aún conociendo causa porque serás juzgado. Y si el Padre te perdonase el mal comportamiento con un semejante, ¿a dónde estaría Su Justicia? Sí perdona en parte una cosa que es tu ignorancia, en hacer y creer en un Dios acomodaticio a tus deseos. Qué poco que sabes de Su grandeza y el Amor que siente por todos sus hijos que son lo esencial de su creación. Esta ignorancia que te acompaña tantos siglos la has de quitar de ti por medio de analizar el por qué de las cosas, que tanta extensión tienen, si quieres averiguar lo que de verdad hay en ellas.

   Han llegado los tiempos que los acontecimientos te harán despertar y tendrás ocasión de meditar en la Justicia de Dios, porque, ¿cómo vas a conocer las cosas de Este si nada más te acuerdas y acudes a ese Padre que es todo Amor, Paz, Caridad, Bondad, Misericordia y Justicia, todos en grado Infinito, y en cuanto tienes solucionado tu deseo, lo vuelves a olvidar? Tienes un concepto de Dios muy equivocado, siempre pidiendo todo cuanto anhelas. ¿Sabes tú si entra en Su Justicia que te lo conceda?, por qué no te acercas a El con el pensamiento diciéndole que tienes deseos de enmienda, de perfeccionamiento en todos tus actos, que te dé fuerzas para llevarlo a cabo, y posiblemente seas mejor oído, porque esto siempre cabe en Su Justicia, y tal vez recibas en ese momento la recompensa con tu tranquilidad de conciencia y solo teniendo ésta sana es como te irás acercando para verlo.

   Pobre humano que poco ha adelantado a pesar de repetir tantas veces la reencarnación, por ir a ciegas sin saber la verdad por la que se encuentra aquí. Mira si vives en la ignorancia de lo que te hará falta para tu bienestar ese mañana, que viene sin que tu lo esperes, por eso te recomiendo con tanta insistencia, que procures por los bienes espirituales más que por los materiales, y ya sabes como se ganan, rebajando el orgullo, egoísmo y vanidad, y pueda en su puesto estar el amor, la paz y la caridad. Sepas estudiarlo profundamente que con este deseo te lo transmito.