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EL SABER MATERIAL NO ES ÓBICE PARA COMPRENDER LO ESPIRITUAL

  El saber material no es óbice para comprender lo espiritual, mientras el hombre cumpla la Ley Divina; y en momentos en que las materias están en reposo, el espíritu pasa a ilustrarse a mundos superiores y se emancipa de la vida espiritual. A esa materia en estado natural le es fácil instruirse todo lo concerniente al alma, sólo hace falta cumplimiento y docilidad, y con estos estímulos y ese deseo de dejarse dirigir, los guías protectores moldean a su protegido a su gusto para dale conocimientos. Es muy compleja la vida de los espíritus y solo se va escalando  ese saber, siendo fiel al protector. No te puedes figurar cómo nos gusta ilustraros y cuan grandes sorpresas tenéis la mayor de las veces, pero solo cuando lo creemos oportuno para vuestro progreso lo realizamos; somos en todo momento y para todo vuestra protección. El amor hace que se realicen cosas sorprendentes en cuanto a lo material y ese amor no puede compararse al que sentimos los guías por todos los desterrados.

   Es la base del saber, el trabajo, la meditación y el cumplimiento, y sin estos elementos no podrás coger la verdadera Sabiduría en todo cuanto a la vida del espíritu concierne, y esta es tan extensa como no te puedes imaginar; es más grande el estudio de este que lo material y las normas establecidas por Dios se cumplen con prontitud, por lo que los espíritus predispuestos a la docilidad les es más fácil reconocer cuando dejan su cuerpo, a pesar de que hayan sido sus conocimientos erróneos.

   Con gran cariño has de ir, para poder recoger todo cuanto te guardamos, para que con ese mismo amor que te lo damos lo repartas y así podrás darte el título de cristiano, porque aquí cabe el decir, no son todos los que están, ni están todos los que son; y para darse ese título hace falta saberlo defender. No le dais la importancia que tiene, el poder comunicarse con los hermanos libres de materia. ¿Sabes que no todos los que lo desean pueden hacerlo? Es un Don que Dios otorga por sus méritos que tengan por haber cumplido el mandato Divino, o bien por medio de cumplir lo que prometió; y en cambio, cosas tan sagradas como son, no dais la importancia que tienen, pero ¡ay, del que no sabe hacer buen uso de ellas! no solamente queda sin progreso, sino que volverá a rectificar y con más causa.

   No perdáis el tiempo, aprovecharlo y también los dones y enseñanzas, que os permiten disfrutar para vuestro progreso, si buen uso hacéis de ello. El trabajo que cada cual está destinado a hacer no lo puede soslayar porque es para él. En el campo espiritual no hay límites y cada uno está destinado a realizarlo en forma diferente, y  según sea su facultad caritativa, sembrador, escribiente, etc., pero todos con mucha fidelidad. Quien sepa vencer este llevará la palma.

   Empieza que el tiempo apremia y ya vienen las tempestades, y todos están preparados más o menos para ser regados con ese rocío espiritual y sois los más sazonados quienes debéis ayudar a vuestros semejantes. No busquéis tiempo ni lugar, en todo momento puedes hacerlo. La Ley ha de salir a flote, para que todo el mundo se emancipe de ella. Los hermanos guías protectores, cumplen con fidelidad para prestaros su ayuda y vosotros con ser fieles instrumentos tenéis bastante, y así poner en juego el atributo de Caridad.

   Cuando tengas que actuar en favor de tus hermanos, pídele fuerzas al Padre y verás como si es justo, tú recibirás ayuda. Yo te pido calma y meditación, para que comprendas esta lección.

 NO ROBES NUNCA LA LIBERTAD QUE TIENE TU HERMANO DE OPINAR, QUE PUEDES CON FACILIDAD CARGAR CON TU EQUIVOCACIÓN Y CON LO QUE LE INDUJISTE A COMETER, SIN EL QUERER