44 CUANDO TE VEAS ENFERMO

   Cuando te veas enfermo y no encuentres el remedio, es porque tienes que pasarlo, para que medites si has hecho algo que no va ajustado a la Ley de Amor Universal. Según sea tu falta así es tu caso, y el de tus hermanos. Estudiar que tenéis la clave y la habéis de descifrar. Sin trabajo no hay recompensa, no hay retribución y esta la tenéis constante de modo favorable o desagradable; esto es primordial para tenerlo en cuenta. Si queréis pasar a segundo grado sin haber terminado el primero, encontraréis fallos que no os dejarán comprender lo que lleváis entre manos, por eso, todo cristiano tiene que haber comprendido por qué ha venido aquí y qué ha de practicar.

   El cumplimiento abarca un radio de acción tan extenso como sean nuestros actos con todos nuestros semejantes: y si no cumplís estas primeras lecciones que corresponden a párvulos no tratéis de pasar a primero, porque las lecciones que os puedan dar no las comprenderéis por no estar preparados para recibirlas y coger equivocadamente la lección, y de nada habrá servido pasar de grado si su saber no va a compás de su deseo. Todo esto tiene una comparación exacta en lo espiritual. El trecho que a cada uno le falta recorrer, lo ha de hacer con limpieza, o sea, lo ha de dejar limpio de imperfecciones, se irá saneando y por consiguiente también su saber. ¿Cómo quieres comprender al guía y menos a nuestro Padre Creador si no tratas de comprender a tu hermano? Y es deber que tenéis ineludible de hacerlo antes de cambiar de grado, ya que en hecho no pasaréis, será imaginariamente y esto no es adelanto, esto es estacionamiento, y no ha de haber tal en vosotros porque se os dan medios para proseguir vuestro trabajo.

   A dónde vas, alma, tan obcecada por el materialismo que te envuelve, que no comprendes los límites que no puedes traspasar; si tú no sabes el camino, te podrás extraviar, y después de mucho andar tendrás que volver atrás, y no sabiendo el camino, te quisiste propasar a transitar lo para ti desconocido, y ya ves de qué te sirvió; te cansaste, te perdiste y adquiriste una falta por haberte atrevido a entrar en terreno desconocido y que no te pertenecía. Este es tu caso, espíritu desterrado, no te propases a transitar lo que por tu cumplimiento te está vedado.