45 Todos tenéis más o menos causa

   Todos tenéis más o menos causa, para dar paso a los acontecimientos poco agradables que han de suceder; y por no haberte corregido en tantos siglos como has tenido y cada vez te alejas más de Dios; das lugar a que las precipitaciones de toda índole te hagan pensar en lo que ahora no te entretienes, como si fueses deprisa, y tengas que recordar aunque nada más sea por el instinto, como si no hubiese tiempo para ello, porque clamarás al Todopoderoso, lo buscarás, y si no te preocupaste de que hay un Gran Espíritu Creador, y Lo que desea, es que tú no vayas al desenfreno, como cual padre material lo haría con su hijo si lo viese en peligro.

   Así el Padre Dios manda a todo el planeta Tierra un ultimátum, para que se regenere el espíritu y se acuerde de la Casa Paterna, punto de su primer origen, para que medite un poco, que todo cuanto pasa y pasará en gran escala, sólo el humano es el culpable. Mucho te diría sobre este caso, pero no lo entenderías y aún te embrollarías más y es lo que no quiero, solo pretendo aleccionarte con claridad para que comprendas tu situación, que si por amor se ha de salvar el humano en la Tierra, dista mucho de hacerlo. Me refiero al Amor Universal entre todos.

   La carne que cubre tu espíritu sólo es la cárcel de éste, pero la vitalidad pertenece al Universo entero, a donde se cumplen las Leyes establecidas por el Padre y una de ellas es el amor que todo ser humano ha de practicar.

   Piensa y medita, querido hermano, que al venir a nacer ya traes elegida la posición social y en ella has de cumplir el mandato Divino, que también tienes margen para ello, y el que eligió vivir en la humildad, que siga en ella sin sublevarse, que es justo pago a su elección por tener más causa; si así no fuese, ¿adonde estaría la Justicia de Dios si para todos sus hijos siente el mismo Amor? Esto te explica la diferencia de cumplimiento que cada uno lleva y llevó y que no termina todo en esta vida como tú crees. Todo ser humano ha de recorrer una pluralidad de mundos antes de acercarse a Dios, con mejor o peor estar, esto depende de cómo te comportes, si cumples o no la Ley de Amor Universal. En esto estriba todo, por eso yo te pido que hagas buen uso de ello y luego cogerás el fruto.

   En la Tierra se modifican las leyes a gusto de los hombres, pero las de Dios son fijas, y el espíritu las ha de cumplir irremediablemente antes o después, según el uso que hagas de tu libre albedrío. Esto también es una Ley establecida por Dios y por eso El mismo la respeta y entre vosotros habéis de respetaros también, que cada cual está cumpliendo su misión, no te interpongas a que tuerza su vida, no le robes su libre albedrío que cada uno es libre de sus propias acciones, por eso, para todos en general van dirigidas estas enseñanzas, para deciros y recordaros que todos lleváis en vosotros alma y espíritu, que aunque van unidas, son dos polos con diferentes tendencias inclinadas la una hacia el materialismo que es el espíritu, y la otra el alma, esencia de vida, para inducir al espíritu al bien, y que siempre se resiste a la parte grosera, los vicios, orgullo y egoísmo y cuantas tendencias materialistas arrastra el espíritu.

   Más de una vez observarás en ti una inclinación por lo que deseas llevar a la práctica y es ahí a donde entran en juego estas tendencias, es ahí donde debes ir con cautela, para saber elegir la parte buena que es a la que te inclina el alma, es tu conciencia que te reprocha cuando te inclinas a la parte grosera que arrastra el espíritu.

     DEJAR QUE CADA UNO OPINE POR SI SOLO, QUE EL OPINAR INDIVIDUAL ES EL QUE DA LA RESPUESTA A CADA UNO MAS TARDE O TEMPRANO.