52 Cuanto te doy es dulce para tu espíritu

   Es cuanto te doy un dulce para tu espíritu, aunque la materia no participe de ello, porque no está bastante humillada con las refriegas que da la vida, con las penas que te salen al paso cuando menos las esperas; por eso hacen falta las contrariedades para que rebajes el ímpetu, para que tu materia no pierda la arrogancia que le produce el orgullo, pues esta la has de tener para saber cumplir, para que tu porte sea recto en el bien hacer con tus hermanos.

   Como quieres que te dé de la grandeza de Dios, si no has empezado a hacer las primeras letras en la comprensión espiritual que es más extensa que la material, porque la primera te habla de Dios y la segunda de los hombres; por tanto, lo que contempla el espíritu en estado libre no puede compararse en belleza con las cosas que son de la materia; esto lo ignoras, es por lo que estás pegado a las cosas de la Tierra y temes ausentarte de ella, por no saber que has hecho este viaje más de una vez, y siempre creaste lazos materiales, y si han cumplido como te aconsejo a ti, puedes encontrarlos en otras moradas que podrás disfrutar, si sabes llevar como cosa tuya todo cuanto pases, y cambiar el orgullo por humildad.

   Cuán bonito es saber de las cosas de Dios, y del espíritu-ser-humano, unas veces animando un cuerpo, otras veces libres y otras animando cuerpos más purificados en mundos donde sólo reina el amor y la paz por estar cerca de la morada del Padre. ¡Ay, hermanos! Cómo no sabes que El es Amor, es Vida y es la Sabiduría, es todo, y en cambio no lo tienes como tal; satisfechos tus deseos te alejas de El con el pensamiento y con tus obras. Si solo piensas y nada más vas a El cuando lo necesitas, cuando tienes que pedirle para tu vida material, olvidarás donde está y no lo podrás hallar.

   Si meditaras un poco el porqué no todas las cosas que para ti mismo realizas te son favorables; porque has de pasar por ellas, y así tiene que ser y unas se enlazan con otras, pero suceden aunque tú no las quieras, caes en la red, y tú mismo te atrapas. Acuérdate del Padre antes que pongas en práctica lo que tú deseas y así oirás esa llamada interna, y si eres obediente, cuántas cosas que haces no las harías. Mirar la naturaleza; os enseña que llevéis la vida con naturalidad, no la compliquéis al quererla transformar, ya que entonces os creáis más fatigas por querer ser más grandes en lo material. Solo cuando te acucian las contrariedades te acuerdas que hay algo que puede ayudarte a tu modo de pensar, y no sabes que Dios no te puede dar lo que tú mismo te buscas por tu modo de actuar, falto de amor y caridad con tus hermanos.

   Estás entre pasiones materiales que cuestan mucho de desarraigarse, por eso el que lo sabe hacer, recibe el premio que el Padre Creador guarda para sus hijos, que a pesar de haberse hecho merecedores de bajar al destierro, supieron pasar por lo que pidieron y se hicieron humildes, que esto es lo que más retribución tiene.

   Es todo cuanto el alma siente cuando encuentra paz y armonía, como si fuese gota de agua para sedienta flor, es como un pajarillo enjaulado que presiente la libertad, es como el dolor que le dan el calmante, es como prado que espera el rocío mañanero, y así están las almas aprisionadas en el cuerpo, que por ser esencia, atrae la Esencia más potente que la reclama, que es la del Padre y es con la que dota a todos sus hijos para que piensen y ayuden al espíritu a iluminarse como lo es ella, que para todos sus hijos siente el mismo Amor y el mismo deseo de tenerlos a Su Lado.

   Esto es bello para el que lo sabe comprender, pero la comprensión vendrá a tu mente a medida que a tus hermanos ames, porque es así como la Potencia del Padre se conmueve de ver a sus hijos que saben imitarle, y que según van cumpliendo lo van haciendo más, porque la chispa de Luz de que es dotado se va engrandeciendo, hasta llegar a ser un gran foco de Luz por su progreso y es cuando se comprenden con el Padre por ser un mismo pensamiento y son los grandes mensajeros que habitan en la morada de Dios.

   Cuantos deseos tienen estos hermanos de que te regeneres y puedas disfrutar de cuantas delicias a su lado existen. Son los que irradian Luz cuando cumplen misiones que les encomienda el Padre. También cuando estáis cumpliendo misiones para pagar cuanto debéis y os cuesta de hacerlo por tener que dominar la materia, pero Dios que todo lo ve y sabe el deseo que tienes de llevarlo a cabo, es cuando permite que estos hermanos que sienten tanto amor por los desterrados, irradien su Luz, que es la propia de Dios, (la que han hecho brillar por su cumplimiento), y fortalezcan tu espíritu. Son los que dan órdenes a otros de menor grado que son los que os acompañan constantemente y los que cumplen órdenes por ellos dadas, para que así te regeneres:
   Todos cumplen fielmente su cometido, la obediencia en ellos es constante, como la tuya ha de ser, si un día quieres con tu Luz representar al Padre.

   Vive para ti y para los demás. No te encierres en ti mismo creyendo que por ti mismo te puedes valer, porque el tiempo vendrá en su día a decirte si estás cogiendo la mies que tú sembraste con tu modo de actuar; creaste separatismo y por eso estás solo. Sigue el adverso, crea unidad entre ti y tus hermanos y dales ejemplo de tu generosidad, de tu hermandad, porque eso sois, verdaderos hermanos por ser nuestra vitalidad del mismo origen.

   Cuando quieras que te de, cuánto sabrás si sabes estar con tu pensamiento a la Grandeza Celestial. Cuantas cosas bellas te vendrán al pensamiento y podrás así ayudar a los que te quieran escuchar, porque podrás decirles que tú ya sabes de cosas del más allá, porque las verás si te lo propones; ya ves, hermano querido, que tú puedes llegar lejos con tu trabajo.

    No dejes que se marchiten las flores que vayas recibiendo, dáselas más bien a tus hermanos, para que participen ellos de su fragancia como lo hiciste tú; eso se llama caridad y se llama amor, porque repartes entre tus hermanos lo que te gusta a ti; a eso se le puede llamar Convivencia, Fraternidad y Unión entre todos. Cuanto más vayas practicando, más deseos sentirás de hacerlo, porque para ti será una necesidad.

   Ya ves hermano, cuanto saber que adquieres, si estudias en estos escritos que te presento que son flores, las que han de perfumar tu ambiente en el transcurso de tu paso por la Tierra, si sabes darles el sentido que tienen, y que sirvan para darte fortaleza y no tengas que bajar más a ella, que cuando termine tu existencia termine tu misión y puedas ascender con cánticos de bellas entonanzas.

   Si no lo comprendes, pide fuerzas al Padre para que ilumine tu mente y así comprender la verdad que encierran. Esto es lo que te desea el que te manda esta lección.