58 Siempre el amor con el que vencerás

  Será siempre el amor con el que vencerás todos los obstáculos que encontrarás, pero que sea sincero y duradero; a pesar de las contradicciones que al practicarlo encuentres, será siempre el verdadero, el que a pesar del mal que te devuelvan sigas teniendo, porque el que siente el verdadero amor se hace inmutable, y sigue queriendo a pesar de ser mal correspondido; tenéis a donde hacer la comparación materialmente: el amor que sentís para vuestros hijos materiales, que a pesar de darles castigo por su mal comportamiento, seguís queriendo y amándolos, y a pesar de creer que los queréis tanto aún no es el verdadero amor, porque existe pasión. Este para ser verdadero, has de querer porque sientas deseos de hacerlo, y para alcanzarlo has de mejorarte y procurar lo que vayas ganando, no perderlo sino retenerlo y siempre aumentarlo, como lo hacéis con las ganancias materiales, a pesar de ser estas temporales.

   Yo no trato de intimidarte con estos consejos que pueden parecerte reproches, no, hermano mío, solo trato de ayudarte para que sepas vencer las pruebas que a tu paso encuentres, que no dejan de ser espinas que hay en el tallo de la rosa que has de hacer tuya, para que entonces, sazonada de ese amor, puedas repartirlo y con ello ganar altura cuando dejes tu cuerpo que tanto adoras.

   Renueva tu vida como renuevas tu ropero, procura examinar cuántos hechos buenos tienes a tu favor y ves reponiéndolos como lo haces con los vestidos, por quedar a un lado los que tanto has usado y necesitan otros nuevos. Así han de ser en ti los conocimientos nuevos, estos necesitan también renovación, como te sucede con los hechos, cada día han de ser en ti otros nuevos, es una renovación constante de progreso y esta se adquiere dejando tu pasado limpio, dejando hechos en la vida que dejas atrás, de progreso, que sirvan de ejemplo para los venideros, para que puedan imitarte la generación que viene a reemplazarte, y este será un trabajo que tu alma contemplará y participará de la ganancia.

  Solo has venido al destierro a coger cuerpo para mejorar tu situación con la práctica del bien, y cancelar cuentas que tienes apuntadas en el Libro de la Vida, en la hoja del debe, no has venido a lucir tu materia y vivir solo por ella, porque a ésta cuanto más le des más desea, es cual caballo embravecido que corre hasta que se desboca y así es tu materia. Sepas retenerla para que en su día contemples con alegría que fuiste buen conductor de ti mismo dando al Cesar y a Dios lo que a cada uno corresponde, que equivale a decirte que puedes dar a tu materia lo que necesite y a tu alma lo que a ella pertenece y verás con satisfacción al término de la jornada que no has perdido el tiempo en tu encarnación, mas para que así te comportes, has de tener noción de las cosas que sólo al espíritu que dentro de ti llevas le corresponden.

   Vives, estás y te vas, ¿con qué objeto este pasaje por este mundo Tierra? ¿No crees que con esto solo no queda bien demostrado la Sabiduría y grandeza del Padre Creador de mandar a sus hijos desterrados? Siendo todo Amor, ¿dónde estaría Su Justicia, si por pecar uno castigara a todos? Además, si nada más existiese un destierro, ¿a dónde estaría Su grandeza? No os suena mejor creer, que este planeta es solo una microscópica parte del gran Universo y que cuando es creado el espíritu por ese Gran Todo y dotado con una partícula de Su esencia o alma, le da libre albedrío para que vaya y recorra los mundos en los cuales el espíritu está en constante forcejeo con el alma por ser esta esencia, y el «espíritu» esencia de materia, hasta que se desprende en un todo de ella; y si es «este» quien domina es cuando va descendiendo de mundo en mundo hasta llegar al destierro.

   Cuán hermosa y lúcida es una mente serena para saber lo que quiere y saberlo llevar a cabo y que esta sea inclinada al bien hacer, saber por sí solo lo que está bien y lo que está mal, llevar una brújula en la mente que te indique a dónde se halla el puerto de tu salvación y como buen navegante llevar bien el timón y la travesía que hagas será satisfactoria, como satisfactoria será para tu alma la travesía de tu encarnación en este planeta.

   Aprovecha el tiempo en dejar tu pasado limpio y placentero para que des ejemplo a los demás. Son estas mentes serenas que saben lo que quieren y lo llevan a cabo, como la belleza del rostro de un niño que no está contaminado por lo artificial; por lo cual, esa mente que abriga un propósito de no hacer nunca lo que para él no quisiera y a pesar del ambiente en que se desarrolle su vida, no deja el timón de su embarcación, esta consigue la victoria. Por eso te doy constantes alertas, para que te examines si vas equivocado. Que no te ciegue nunca el orgullo por creerte que tú eres más, porque en un minuto, tu vida se puede transformar de placer y bienestar, en sufrimiento y desolación.

   Todos tus actos quedan registrados automáticamente en el momento de ejecutarlos y en ellos entran los que por tu pensamiento pasen. Por eso han de estar vuestras mentes serenas sin abrigar pasiones ni rencores y así vuestros actos irán en armonía, y con esa limpieza de la mente, irán con facilidad a esa Gran Mente de lo elevado y tu espíritu quedará reconfortado porque recibirá el bálsamo a su justo pago y es cuando aún se serenan más las mentes para ser justas con nuestros semejantes, para no recatearles amor.
   Si estudias bien esta lección sacarás toda la esencia que contiene.

              Aviva los minutos de tu vida y encáuzalos al bien, que la victoria la hallarás adonde impera la Justicia.