71 ES POR BONDAD Y POR AMOR

  Es por Bondad y por Amor que el Padre les da a sus hijos esa libertad, para que ellos mismos puedan andar por los mundos, y por lo que ellos se ganen, vuelven a El en un tiempo más o menos corto; la vida del espíritu encarnado tiene semejanza con la que lleva en estado libre, pero si cumple. Dios da a todos sus hijos libertad de acción para que se habitúen al trato con sus hermanos, pero estos, si no han hecho buen uso de ese tiempo y lo han perdido, en lugar de hacer un recorrido acercándose a Dios, se han ido alejando por hacer uso de esa libertad en desfavor suyo; ya no se acuerdan del Amor con que fueron creados, y el uso que deben de hacer de ese libre albedrío.

   Cuánta gloria espera a los hermanos que saben hacer buen uso de ese tiempo indefinido, que el Padre da a todos sus hijos para que vayan acercándose a El, en cuyo tiempo, dejan registrada la libertad de acción. Unos, con menos encarnaciones tienen bastante para llegar a Dios y no tienen necesidad de ser desterrados, y los hay entre vosotros que están desterrados siglos, sin poderse desprender de tanta materia como están envueltos en ella; tan solo piensan en esa carne que va envejeciendo y perdiendo fuerzas, y que termina por no poder valerse por ella sola, y tanto que luchó por recrearla y darle placeres, y todo queda con el tiempo olvidado; y ese espíritu, cuando queda en libertad al dejar la materia, se da cuenta del mal uso que hizo en su última encarnación, de ese tiempo que él mismo pide para cumplir; también pide pasar por ciertas vicisitudes, para rebajar el orgullo, ese yo imperativo.

   Las penas aplacan al ser humano y le hacen meditar y pensar, que nacer para sufrir tanto no valía la pena, por no saber lo que hay antes de esa vida y que está cumpliendo lo que él mismo se eligió. Espíritu terrenal, mientras estés materializado no podrás acercarte a Dios, y has venido solo a eso, a pulimentarte, a despojarte de todo cuanto es materia, ¿y qué haces tú de eso? Esta pregunta háztela tú, examina tu vida y si tú crees que la pasión por las cosas de la carne te domina, sepas hacer un esfuerzo para librarte de ellas.

   El tiempo que el planeta Tierra tiene para el mejoramiento del ser humano está terminando, por eso le esperan grandes acontecimientos, para que despierten de su torpeza, de no preocuparse del por qué de lo que sucede y cómo sucumbe el ser humano. Yo no trato de intimidarte ni acongojarte, sólo decirte que te mejores si es que no lo haces, porque te queda un tiempo muy limitado. Acuérdate, que Jesús dijo: «Adiós, mundo por mil años que a dos mil no llegarás, sin que la verdad pura y clara no se vuelva a predicar»; esta es la que te presento, y sepas que el espíritu sigue viviendo y ocupará el mundo que en Justicia le quepa cuando deje su carne; procura que sea de más elevación que éste, y para eso has de sacar de ti lastre para que salgas a flote, y este lastre ya sabes cuál es, toda la materialización que llevas contigo. Esto es cuanto tengo que decirte, para que lo medites, te apliques, y saques la parte que te corresponde.