74 Vas y vienes sin regenerarte

  Vas y vienes, pasan los siglos y no consigues regenerarte y siempre por la misma causa das el traspiés que te hace resbalar y todo cuanto te sucede es por no haber escuchado lo voz de tu conciencia que te da el hermano que te dirige, él no se duerme en los laureles como tú, es siempre un centinela a la perspectiva de vuestras acciones; toca vuestra conciencia y a pesar de eso seguís adelante para seguir haciendo vuestro  deseo y entonces sois lo que llamársele pudiera hombres sin conciencia, porque no la hacéis servir y si repasáis el pasado de un hombre sin dicha conciencia yo estoy seguro que rectificaréis, pues os daréis entonces cuenta y posiblemente os causará pánico, porque sabéis ver la falta en vuestros hermanos más fácilmente que en vosotros mismos y por este motivo son necesarias las reencarnaciones, para saber vencer estas tendencias, que motivan dar el alerta de vuestro ángel guía protector que está siempre pendiente de vuestros actos, por ser esa su misión, ayudar a su protegido a perfeccionarse para que este pueda ir en ascenso, no en descenso, o bien quedar estacionado, que equivale a decir: no es suficiente el no hacer mal sino que hay que hacer bien por deseo de tu conciencia. Este será el verdadero amor, el que has de sentir para que en su día puedas habitar los mundos que están aproximados a la morada de Dios.

   Hasta cuándo piensas seguir desterrado; tu ignorancia en el saber te hace encogerte de hombros y resignarte a pasar cuanto venga, sin saber que es vuestra causa. Es tu deseo cuando vienes, cumplir cuanto debes, pues en estado espiritual sabes tu pasado y lo que has de pasar durante tu corto pasaje por este planeta, puesto que tú mismo así lo has pedido, pero como tienes libertad de acción y al nacer de nuevo olvidas tu pasado, vuelves a sucumbir en este mar de pasiones, das paso al orgullo, al egoísmo y vanidad y de lo que prometiste cumplir poco o nada te acuerdas. Y ¿cuál es la finalidad de ese espíritu encarnado cuando deja su cuerpo? Volver a empezar. Por este motivo siente el alma un deseo de perfeccionamiento total para así poder volver a su punto de origen. Por eso, estos espíritus que ya son viejos de tanto ir y venir y no han conseguido la suficiente regeneración para pasar a otros mundos de mejor estar, cuando dejan su carne piden al volver de nuevo una encarnación escabrosa y llena de contrariedades y penalidades para así rebajar el orgullo y el egoísmo y en su lugar que sea la humildad y es cuando por todo cuanto pasa da lugar a la meditación, «el por qué yo tan desgraciado y contrariado».

   También los hay que piden antes de reencarnarse una ayuda al hermano que le dirige, que le ayude a hacer ese cumplimiento, aunque para eso es preciso cederle la libertad de acción que a todo ser humano concede el Padre y entonces es cuando de verdad es contrariado en todos los actos que no van dirigidos a la práctica del bien hacer. Este hombre como llamáis en la Tierra, le falta voluntad para accionar, es como un ser que en sus actos le falte el apoyo moral a sus deseos, porque cedió el libre albedrío a su guía protector; así es como consigue ese espíritu la desmaterialización, para así hacer su progreso.

   Es muy interesante la vida del espíritu como todas las cosas por Dios creadas, mas para que saques todo cuanto en verdad tienen, no has de estar fanatizado y sí bastante madurado de las cosas que a Dios pertenecen, como es la vida del espíritu que es el primer objetivo de su creación, y cuanto más sepas de él, menos importancia darás a las cosas de la materia, ya que al fin ésta queda aquí, porque de aquí salió.

   Ya veis como todo lo creado por el hombre muere, más lo creado por el Ser Supremo Creador de todo lo creado, sobrevive por toda la eternidad y tu vitalidad pertenece a esta eternidad. Medita profundamente en esta lección que tan filosófica es y que tanto te ha de ayudar a encontrar la verdadera felicidad.