77 La Justicia te enseña a ser justo

ES LA JUSTICIA DE DIOS LA QUE TE ENSEÑA A SER JUSTO

   Es la Justicia de Dios la que te enseña a ser justo, la que te da la esperanza que otro día puedas gozar de Su presencia y por ser exacta, ha de darte ánimos para seguir tu camino que es tu tránsito por la Tierra y pasar las pruebas que para ti son, con ánimos de superación, ya que dimanan de la Justicia del Padre, que nada les da ni les quita, ni permite que pasen sus hijos lo que no está bajo Su Justicia y como por esta no castiga ni perdona, yo te pregunto: ¿De dónde crees tú que viene todo cuanto pasas, que tú no quisieras precisamente de esa Justicia, que te da lo que te has ganado? Por eso, hermano mío, ten presente que con tu modo de obrar vas haciendo la siembra que has de cosechar mañana y que esta ha de ser tu bien o malestar, o sea, que ahí opera la Justicia exacta de Dios, puesto que permite que te devuelvan lo que tú dejaste. Esto es Ley del Padre y como tal has de cumplirla antes o después. Por eso te deseo que seas paciente cuando pases contrariedades, que con antelación tú te las buscaste.

   Estas enseñanzas no las aceptarás con tanto agrado como yo quisiera, por saber que serán un freno para ti, y te harán vedar muchas cosas que no van ajustadas a la Ley de Dios. Esta doctrina que te presento no se practica solo con palabras sino con hechos, si la quieres seguir como Cristo la enseño y cuando la sientas, ya no darás a tus hermanos lo que no quieras que ellos te den a ti. Aquí te deja bien claro una vez más la Justicia del Padre. No te dejes arrastrar por el torbellino de las pasiones terrenales, sobre todo la ambición que tanto te atenaza y sin darte cuenta que hay algo más importante para ti, que posiblemente te diera más felicidad en esta existencia y en las venideras, porque tu presente deja marcado tu futuro y es la única forma que sepas que Dios no castiga, te lo haces tú mismo con tu modo de obrar.

   No desprecies estas enseñanzas, que si las cumples tal como te las enseñan, brillará ante ti una nueva entonanza en la estación postrera a donde verás tu progreso y darás gracias al Todopoderoso por haber permitido llegasen hasta ti estos renglones; y si no te quieres corregir irás de tumbo en tumbo, hasta que sucumbas en las profundidades de la Tierra, que allí existe lo que llamáis infierno, y aunque no sea eterno como tú crees si es que crees en algo, allí hay el lamento del dolor y por este se va purificando el espíritu que ha merecido bajar allí, que a pesar de ser avisado del peligro que corría, no se inmutó ni trató de enmendarse, pero Dios entre SUS Atributos posee el de Amor y Justicia y el ser humano está al abrigo de ella. Por el Amor que hacia sus hijos siente, no castiga ni perdona y el ser que allí se encuentra es para redimir sus faltas y hacerse humilde, y por esa Justicia cuando ha terminado su purificación sale de allí para subir en ascenso al Padre.

   Para que estés alerta te aviso y sepas que la Justicia de Dios opera en toda su creación que es el Cosmos infinito. Esto para ti te parecerá un tanto inverosímil y dudoso de creer y yo te pregunto: ¿Es que tú crees en algo que te enseñe con más claridad lo que fuiste, eres, y serás, cuando tu cuerpo dejes, y que has adquirido aquí para el mejoramiento de tu espíritu? Si algo crees busca tú mismo por lógica después de haber hecho un ligero examen de tu vida y los hechos que a tu lado se han ido sucediendo, el por qué de ellos. Si todo lo dejas para que lo resuelva la incógnita y lo más que haces es encogerte de hombros y decir que tú no haces mal, y yo te pregunto: ¿Sabes devolver bien por mal? ¿Sabes dispensar y ayudar sintiendo el verdadero amor? Si así lo sabes cumplir ya estarás preparado para convivir en el mundo que habitarás cuando dejes el destierro; no es bastante vivir para ti, lo has de saber hacer en comunidad y para todos. Cuanto más difícil sea el problema que se te presente, si lo sabes resolver satisfactoriamente, más recompensa recibirás que será tu progreso; y cuanto más trates de saber, más se desarrollará tu inteligencia para comprender cuanto te expongo, porque ahí también se manifiesta la Justicia de Dios.

   LA IGNORANCIA EN EL SABER ESPIRITUAL OS HACE TEMER A LA MUERTE, POR NO SABER QUE LA VIDA NO PARA, ES ETERNA PARA TODO CUANTO DIOS CREA, Y EL ESPIRITU HUMANO ES LO PRIMORDIAL DE SU CREACIÓN.