83 TODOS HABEIS DE IR UNIDOS

  Todos habéis de ir unidos y llevar a buen término el trabajo que os ha de dar la victoria, pero cuando se ha de realizar cuesta arriba, no todos tienen la suficiente fortaleza y a menudo sucumben, o bien prefieren coger otro más placentero para ellos, y entonces su protector hace uso de las facultades que tiene sobre su protegido para que suba la cuesta que cada cual ha de seguir hasta el fin. Esto ha de llegar porque los ánimos hoy alterados se aplacarán, ya que los acontecimientos los harán meditar. El espíritu se curte por medio del dolor, y si no se cumple porque así se siente, es cuando va aplicado por medio de la acción del guía protector a través de estos «contratiempos», y es por lo que el espíritu no llega a oscurecerse del todo. Cuando el protector ve que su protegido no sigue sus consejos, es cuando se ve obligado hacer uso de «ellos»; pero su deseo, es que su protegido, por él mismo vaya haciendo el trabajo que le está destinado, o sea que él mismo pidió antes de venir a reencarnar.

   Sois como la hoja que lleva el viento cuando sois dóciles y vais a merced de los deseos del guía, por lo cual, pensáis hacer en la mayor de las veces una cosa y sin saber por qué habéis hecho otra, porque no estáis obstinados y dominados en un todo por el orgullo; en estos casos el protector va realizando su labor sin necesidad de llegar a castigar a este espíritu a él confiado para tal fin. Esto es muy conveniente para que la humanidad sepa, que cuando uno ha de andar el camino que le está destinado a recorrer y no quiere hacerlo por él mismo, hay que forzarle a que lo haga, pues equivale a decir: hay que rebajar el orgullo por sí solo, o de lo contrario se rebaja por los contratiempos que el guía protector cree conveniente aplicarle, si se le dio potestad como pacto, por haberlo elegido antes de encarnar.

   Todo rige con exactitud entre los hermanos que os dirigen cuando quieren que se cumplan las Leyes dadas por el Padre, y saben muy bien cómo tratar a sus protegidos y darles lo que en justicia les cabe, que es cuando al dominar la materia encuentran estos obstáculos y barreras, que al fin son los que vosotros os vais poniendo cuando no cumplís los preceptos de amor entre todos vuestros hermanos.

   El trabajo espiritual ha de ser constante como lo haces en lo material, éste sostiene a la materia y el primero al espíritu. Sé atenuante en tu labor que así cumplirás lo que te has elegido y que respetando tu libertad, el Padre te ha concedido; y en ti que no haya motivo de desorden no aceptándolo. ¿A dónde estará tu fortaleza, si has sido un ser desprovisto de voluntad?, ¿qué trabajo habrás hecho? No hermano, el trabajo de los espíritus es otro, tanto encarnados como libres de cuerpo. Todo ser humano viene a cumplir una misión o bien una petición, y su desmaterialización depende, cuál ha sido el deseo a realizarla, por lo tanto, es muy diversa la actuación de los protectores y diversas las formas que las puede cumplir el protegido. Existe el pacto hecho antes de nacer y lo que uno firma lo ha de cumplir, ese es el caso de los que en estas condiciones están desterrados.

   Como si fueses un olmo alargado y esbelto, como si escalaras altura para subir hasta Dios, así ha de ser el deseo de todo humano en la Tierra; como si fueses un atleta de cimbreada y esbelta figura, así debéis de ser, ágiles para seguir vuestra estancia en la Tierra. Es el pasaje que hacéis en ella, corto como el trabajo de una jornada y si no procuras de dejarlo bien, otra vez tendrás que volver, te lo harán hacer a pesar de la tarea que para ti supone volver a empezar.

   Por no saber la verdad cuántos hermanos que sufren y se preguntan así: ¿por qué yo tan desgraciado y a otros todo les va bien?, y yo te contesto hermano, ¿acaso tú estás bien penetrado en su intimidad para que juzgues sin saber exactamente de cómo le va? Si supierais un poco la vida del espíritu cuando deja la carne, seguro que de otra forma pensaríais. A pesar de saber que tienes un alma, y que tú le pides cuando son lazos tuyos, o sea, seres queridos que dejaron la materia antes que tú, ¿sabes tú algo referente a dónde se encuentra, y el poder que tiene para darte esa ayuda que tú le pides?, y si pides a un santo como llaman en la Tierra, es un espíritu como el tuyo y el mío, pero desencarnado. Y unos cerca de Dios ocupando mundos de más elevación y otros distantes como os sucede a vosotros, todo depende del cumplimiento a Su Ley que cada uno haga, esa es la vida del espíritu transmigrando de un punto a otro, de descenso si no cumple, de ascenso si lo haces, es decir, los primeros se ausentan de Dios y los segundos se acercan. Tú mismo tienes libertad para poder decidirte por uno u otro.

   El Padre como nos da esa libertad de acción nos la respeta, por eso no se puede juzgar los actos de los demás, depende como tiene el pacto contraído, ya que por la libertad que tiene, no puede el protector oponerse; sólo si se hace total, es cuando este espíritu tiene que llevarlo a cabo como sea porque no deja la materia hasta que no está bien curtido; por consiguiente, hace falta saberse dominar antes de dar opiniones a este respecto. Comprende hermano terrenal que el primer factor es el cumplimiento y éste es la base para comprender más o menos a nuestros semejantes y a nosotros mismos.

   Como puntales de esta doctrina habéis de ser, de acción constante, como una aureola de Luz se ha de repartir por todo el planeta, solo una consigna ha de haber, al trabajo todos con abnegación. En todo el continente está preparada la semilla. No todos serán sembradores, los habrá de los que pondrán a punto la tierra y seguirán regando para que salga el grano depositado, multiplicado; por eso ha de ser abnegado el trabajo hacer, por todos los llamados a tal misión; estáis todos unidos en vuestra misión a cumplir, no os disgreguéis cuando más falta hace vuestra unión. Esta es la orden que transmiten los encargados de dirigir a los que están a punto para la acción.

   No hay para el Padre nada imposible por ser infalible, todo tiene sustitución cuando ha de consumarse lo decretado por El, por lo cual, si tú no eres eficiente, hay preparado quién lo será y tú habrás perdido la oportunidad de hacer tu cosecha, que en ella va la ganancia que has de llevarte para presentarla al Padre, e irás con una hoja en blanco, la del haber. Este es el caso de todo hermano que no cumple lo que prometió, por distraerse en lo que no le sirve espiritualmente. No distraigas tu pensamiento, que esté siempre al centro solar que allí está quien te ha de dar la fuerza. Estudia analiza y sacarás partido. Sólo sembrando tu campo con semilla de alta calidad, cogerás la cosecha deseada y la que te dará el rendimiento necesario para pagar tus deudas de atrás.

   Alecciónate tú mismo, no esperes que te den el trabajo hecho, tienes que ser tú quien quite el obstáculo que cubre tu mente y eso te dará el saber preciso, que según tu cumplimiento pueda asimilar tu mente. Puedes hacer el cumplimiento siendo obediente y paciente y llevar a buen término la misión que elegiste y ten en cuenta que estás ignorante de los rivales que encontrarás en ella, pero el saber vencerlos te será fácil si has sabido dar Luz a la vista interna. Es un conjunto de ideas en acción que tiene que definir el humano cuando quiere en verdad romper el velo de su saber; esto no obstante, conviene hacerlo despacio para que tal vista no se dañe, o sea que sepas poner en orden el saber que vayas adquiriendo, que es un conjunto de obediencia al primero, el amor.

   Mira si es importante empezar por un principio como en los Atributos, que van todos enlazados unos con otros y éstos se complementan. Si no estuviese el Amor, no tendrían cabida los demás. Tus ideas deben ir unidas a tus hechos, ya que a donde no hay un buen principio no puede abrirse paso la humildad y obediencia y si éstos van en orden ya haces un cumplimiento y por éste adquirirás la comprensión, y cuando esto sea, ya no darás cabida a otros elementos que no sean adictos a los primeros. Es un engranaje de la «máquina del progreso», que como no funcione uno, no marchan los otros, y es lo que hay que tener en cuenta; para que no falte «ésta» ha de ser cuidado con esmero por ser la clave de tu progreso, al que has venido a cuidar y engrosar, para que tu estancia en el destierro sea fecunda y te vayas con la satisfacción de que has aprovechado el tiempo.