⇐ Volver Atrás

Revelaciones filosóficas (8)

No esperéis a que vengan los Seres en forma de aves anunciando la tempestad, sin tener donde guarecerse, por no estar atentos a la llamada que se manifiesta de muchas formas, la que con antelación se viene anunciando y de la que se duda por falta de fe. Buscad refugio a la sombra que os preste el árbol de la Fe, la Esperanza y la Caridad y con toda seguridad la hallaréis.

¡Oh fe, que mueves montañas, mueve a los hombres de buena voluntad que van como barco sin timón por la Tierra, sin hallar la esencia de la Doctrina que el Maestro enseñó¡ la que se sigue presentando una vez más, por estar en la Era de la Regeneración y Unificación, por medio del saber, que el orgullo y egoísmo de algunos mixtificaron.

Algunos creen solo a medias que existe el Padre de Amor. Y los que creen en El y en sus Atributos, que son sus Leyes, tienen más causa, por saber que sin obras de nada sirve la fe. Pero, ¿qué es la fe? Fuerza y valor para practicar la verdadera religión Cristiana y Divina, que por ser Ley Divina encomienda el Padre a todos sus hijos al ser creados. Es la que vuelve a recomendar el Maestro, para que la humanidad tan disgregada se una bajo el Lazo de Amor que él enseñó.

No es pasajero el Amor del Padre, sino que perdura como el tiempo, que es eterno. Se os brinda la oportunidad desde hace ya mucho tiempo, aprovechadla en vuestra actual existencia, manantial inagotable donde no ha inyectado el hombre germen nocivo alguno. Venid a beber de la fuente de vida con más o menos tiempo, y el que se vaya con sed de saber, sin hacer su cumplimiento, tendrá que volver a empezar de nuevo.

Sed como las avecillas que van presurosas en busca de su alimento. Así el hombre, a modo de ave también debe buscarlo, y aunque el peso de las imperfecciones le impida volar, con la esencia de estas Divinas enseñanzas se nutrirá, porque en ellas encontrará el alimento deseado, el que ha de facilitarle agilidad para volar, el maná que ha de alimentar a su alma si hasta ahora solo ha procurado alimentar a su cuerpo.

¿Hasta cuándo irás y volverás cruzando el mar de las pasiones, paloma mensajera, sin llevar en el pico el ramo del olivo como símbolo de paz, por haber cumplido fielmente el mensaje a ti encomendado? Si no acortas tus deseos materiales en el recorrido, no podrás anidar donde es tu deseo: tendrás que hacerlo en otros parajes por un tiempo indefinido y no hallarás tan fácilmente tu alimento. Se te ofrece espacio para que en el vuelo te recrees, pero insaciable en tus caprichos deseas rondar otros parajes que te son prohibidos.

¡Oh, paloma, qué vuelo más incierto llevas por no saber saciarte de lo bueno, por el capricho de querer buscar la comida de otro palomar que no es el tuyo! Sigue volando en el radio que tienes marcado, para que no te desorientes y pierdas la noción de dónde está tu palomar y tus pequeños. Has de enseñarlos a volar, para que, como tú, otro día hagan su nido: habrás cumplido la Ley de la procreación que a cada uno le está encomendada para dar su fruto, y así cumplir las Leyes de la Naturaleza.

Una paloma eres tú, ser humano, que has de cumplir con las Leyes Naturales que son las de Dios, y con ellas tu misión. Pero algunos rechazan el fruto que de otros puntos vienen a rendir tributo, que es el cumplir las Leyes Naturales. ¡Triste ignorancia al no querer aceptar una cosa tan sagrada como es la procreación! Lo más sublime son los hijos, y al soslayarlos no se comprende que con ello se falta al primer Atributo Divino, y en gran parte por dar más recreo a la materia. ¡Cuánto delito se comete no queriendo aceptar la procreación! Mas tarde vendrán a recoger lo que antes despreciaron, o bien, a pesar de sus deseos, no tendrán la suerte de abrazarlos, porque antes no los quisieron recibir, por no saber cual es su primitivo origen y creerse autores absolutos de esa creación que son los hijos, pues así como Dios crea al espíritu, la pareja crea la materia por mediación del espíritu, en la procreación. ¿Quién da forma y movimiento a ese ser que se está formando, y cómo vino y por qué? ¿Se ha pensado acaso en esto? A pesar, a veces, de no quererlos, vienen a nacer. Cuando así sucede, es por tomar parte una fuerza superior a la vuestra, porque antes de tomar cuerpo así fue pedido.

Como aves que vienen a anidar el tiempo preciso, así van transmigrando los espíritus por la Tierra, que andan unas jornadas para que sean fecundas y antes de dar el fruto abandonan el nido, por desamor a lo que pudo haber dentro. Y ¿que fruto habrán sacado volando de un lado para otro, sin haber hecho el cumplimiento de ayuda a sus hermanos? Será como un nido vacío. Comparad vuestra vida con una de estas avecillas, que esperan ver llegar a la madre responsable de su deber con el gusanillo que ha de nutrirlas. ¿Cómo definir un nido a otro? Cual pajarillo sois vosotros, y también tenéis que dejar vuestra fecundidad. A su debido tiempo, hacedlo con amor, como ellos, que no rechazan el fruto de sus nidos.
Las aves os enseñan a dar el fruto, a pesar de ser en la creación del Padre inferiores al ser humano. Vosotros, cuando llegue la hora, habréis de dejar la esencia por el amor manifestado que os profeséis, pero la semilla que muchos dejan es de tan mala calidad que no tiene recompensa ni valor.

Contemplad y estudiad la Naturaleza. Cuando el fruto alcanza un grado de madurez y sazonamiento, desprende su dulzor, mostrando así su obediencia al Atributo de Amor, dando su esencia, que es el fruto de su misma esencia. En ciertos casos y circunstancias también se manifiesta el ser humano por sí mismo.

Cual árbol frutal son los seres que están prestos a dar su fruto, y cuando más sazonados más agradable dulzor desprenden, llámesele Amor. Si no, decidme: cuando os relacionáis con un semejante que está bastante sazonado en el Amor, como es innato en él, lo reparte y así participáis de la dulzura propia de él. Y ¡cuán agradable es su compañía y, qué a gusto os sentís a su lado! ¿Sabéis por que? Porque el alma está como sedienta flor de una gota de agua, y se aproxima a la nube que lleva el rocío, que le hace falta para no sucumbir.

Este sazonamiento del que hablo es cumplimiento. Cuanto más se obtiene de éste más se recibe del jugoso manjar, para repartirlo entre los demás. Cuando esto se llega a comprender, se vive, como cosa innata en cada uno. Así el alma puede remontarse en todas las direcciones por sus propios medios. Es esta en principio un pequeño átomo esencial y brillante, hasta que se une la esencia de materia con cuya unión se hace pesada y opaca. Por esta causa va en descenso, acumulando materia y perdiendo el brillo que tanta hermosura da a las almas que en lugar de acumular materia saben engrandecer su primitiva Luz.

Sí, hermanos míos, muchas de estas almas cuyo brillo es semejante al Sol estuvieron transmigrando por la Tierra, cumpliendo su misión sin acobardarse. Obedientes a la Voluntad Paterna, ayudan a sus hermanos del destierro, desde tales esferas, para que como ellos cumplieron, lo hagan los que todavía siguen cargados de imperfecciones y puedan vivir en esferas donde sólo existe un deseo: ser todos para uno y uno para todos.

¡Cuánto sosiego experimenta el alma, cuando libre queda de las fatigas producidas por la lucha que sostiene con la parte de materia que la envuelve! El Alma es la parte sensible, la que tantas existencias repite para manifestar el Amor, pero la parte orgullosa domina, arrastrando al alma, a pesar de su oposición a las pasiones de la vida. Esta es la causa de que no termine de pulimentarse el espíritu, para salir triunfante del destierro.

No pueden los terrenales llegar a comprender la belleza de las almas cuando vuelven al Padre ya inmaculadas. Ellas sienten por sus hermanos, que habitan mundos bajos, el verdadero Amor, y con el permiso del Padre les ayudan en los momentos de dolor dándoles lo que en Justicia les cabe, por llevar todo, en la parte espiritual un riguroso control

No siempre que se pide protección y consuelo al dolor se es complacido, pero sí que el Padre por su Amor usa la Misericordia permitiendo el tiempo necesario para salir de las fatigas y pruebas que existen en la Tierra. Es como un pago que mientras no se haga efectivo seguirá pendiente, aun cuando exista una gran variedad de formas para cancelarlo, sea por voluntad, sea a la fuerza. A esto se deben los sufrimientos que acontecen por gran diversidad de causas, que producen humillación en las más de las ocasiones, dejando pasiones materiales. El Padre, que es Justicia, por Caridad y Amor permite que sus hijos obtengan el alivio a sus penas para mayor fe en el cumplimiento de SU Ley, y tengan una prueba de veracidad de lo Divino Espiritual.

Tened presente que el estado de la conciencia juega un papel importante en la vida, para recibir o no lo que se pide a «los llamados santos en la Tierra». A los materiales se les puede equivocar con palabras, pero no a «ellos», seres libres de cuerpo, a quienes por su cumplimiento de las Leyes de Dios no se les puede engañar porque ven en lo interno, o estado de la conciencia, que no siempre se halla confortada de Amor.

Sabed ir creciendo entre el zarzal que es vuestro camino, pero andadlo sin dar lugar a que el ángel guía que os acompaña, os haya de dar una lección. Son los desterrados a modo de plantas silvestres que van creciendo entre zarzas, y cuando pueden dejarse entrever por sus méritos, saben dar a su tiempo el fruto o cumplimiento al Mandato Divino.

Las enseñanzas de Jesús fueron de Unificación y de Amor. Si lo recordáis a él como símbolo de perfección, ¿por qué no recordar lo que motivó su venida a la Tierra, que fue adoctrinar al mundo para su mejoramiento? ¡Cuánto celo pone el pastor hacia sus ovejas, para que no se extravíen del rebaño que con Amor dirige desde el Cielo! Oíd su llamada, que se manifiesta en lo interno; por eso os envía estos toques de alerta, en los cuales está la Luz que recibe la inteligencia, para que no crezcáis como las plantas silvestres, cogiendo cada una diferente inclinación y floreciendo con más o menos esplendor según haya sido el riego celeste que haya recibido. Espiritualmente, el riego celeste es el bálsamo regenerador, como es el que llega con estos escritos, para que el ser humano que está desorientado no coja formas torcidas, y no tenga que volver en otra nueva etapa a enderezar lo que antes se torció.

Estudiad en estas lecciones, que llevan la esencia para hallar la verdad, punto de apoyo para conseguir el progreso, ayudando a vivir la verdadera vida que se disfruta en parte en la Tierra y mucho más al término de la existencia, cuando muchos creen que todo termina pero que es cuando el espíritu ve con lucidez la vida que ha terminado y la que empieza, lo que pudo hacer y no hizo por haberse dejado arrastrar a una vida funesta y ociosa. Esto es un principio para saber frenar los impulsos que en sí lleva la parte material y poder solazarse de lo Divino, lo que da al hombre más deseos de vivir el presente con hermandad y Amor.

Como añoran los pájaros la primavera,
así anhelan las almas altas esferas,
adonde se deleitan con sus hermanos
que como ellos piensan.

Como si fuesen capullos,
de flores de invernadero,
así reciben las almas,
que suben del destierro.

¿Por qué no te entrenas,
para saberlo hacer tú,
sabiendo que arriba
siempre es primavera,
y que hay almas hermanas
que tiempo te esperan?

¿Hasta cuando mariposa,
podrás ir de flor en flor,
si se acaban los jardines
en donde tú te recreas?

Sí, ya no quedan flores,
se las llevaron para otros,
y hacer con ellas,
que los ciegos vieran.

Con cuanto deleite
tratarán de olerlas,
para saber de su color,
y la fragancia de ellas,
por ser flores naturales
con lenguaje espiritual.

¡Oh, mariposa que llega el otoño!
y el frío y la lluvia te impedirán volar,
y con él se terminan las flores,
sin haberte saciado de ellas,
ni sacar el néctar
para el sostén de tu vida,
pasajera, pero vida.

Aprovecha que el tiempo se evapora,
como también lo harás tú
cuando venga el frío,
y no encuentres néctar,
para el sostén de tu cuerpo.

Y así un año tras otro
vas naciendo y sucumbiendo,
sin dejar buen recuerdo
de tu bello colorido.

Así es el mundo en la Tierra,
que coge y deja cuerpo,
sin dejar buen recuerdo
de su estancia en ella.

Adiós mariposa que llega el otoño,
y el frío y el viento te impedirán volar,
y sucumbirás pegada a la Tierra,
a donde saldrá de nuevo la larva,
que será otra vez mari

Un encargo te hago
si me quieres escuchar;
que aprendas a volar
adonde siempre es primavera,
adonde te acogerán
con Amor y dulzura,
por haber sabido volar a tal altura.

Enlace para compartir: https://www.maraltrix.com/w25y