33 Mensaje 9-B

  Al bordear el tiempo del ocaso, que irremisiblemente se aproxima, surgen pensamientos en el hombre que le hacen meditar en el pasado de su presente vida; cuantos más buenos recuerdos tiene de su pasado por las fatigas sufridas con resignación más placidez y reposo experimenta al pensar en el próximo ocaso. Con conocimiento de causa os prevengo para que hagáis un análisis profundo de lo hecho en la presente existencia, para ver si en lugar de pagar el debe vais adquiriendo más causa. Tratad de buscar una moralidad natural, cambiando lo ficticio por lo natural, y así poder disfrutar la verdadera vida aún estando en la Tierra.

  Buscad la esencia que contienen las enseñanzas filosóficas y naturales que os presento. Digo naturales, porque proceden de donde no hay contaminación con lo terrenal: las que conforman a los hombres abatidos por el dolor de diferentes causas que existen en el destierro, y puedan ir mejorándose. Qué mas puede consolar a los fracasados y cansados de la presente vida pasajera, que el saber lo que existe para todo aquel que sin rebelarse ha sabido afrontar el dolor y ha cumplido con los deberes de buen ciudadano, respetando a sus hermanos, prestándoles la ayuda que requiere esa ciudadanía bien comprendida, sabiéndolos tratar como le gustaría a él mismo ser tratado en todos sus matices y circunstancias. Este es el único medio de alcanzar el alma grados de elevación, por haber cumplido el Mandato que recibe la vitalidad que da vida al cuerpo humano, pues la carne en la Tierra se crea y, como materia que es, en ella queda.

  Así como el hombre crea los cuerpos de su misma especie, Dios Padre crea las vitalidades de todas las especies; el humano es creado a SU imagen y semejanza dotado de inteligencia, y el animal lo es de instinto. A pesar de eso, ved como cumple las Leyes de la Naturaleza, dejando para otros lo que le sobra, nunca mata por matar. Siendo el humano la especie predilecta del Creador, el vegetal y el animal son creados para servicio y uso del primero. No maltratadlos, porque también como el humano, pertenecen a la creación del Padre, que a pesar de ser todo Amor con sus hijos, es también Justicia Infinita, a la cual está sujeto el hombre, que habla del pasado en el presente, del debe y el haber.

  Los actos que realiza el hombre en la Tierra, van ligados unos y otros a su pasado- presente, ramificaciones de un pasado en el que nada hizo para su progreso. Por eso, estremece la vida de algunos hermanos, que vienen cargados de esas mencionadas ramificaciones. Ni siquiera tienen voluntad propia, sino que son unos instrumentos a los que hacen sonar a gusto del conocedor de la composición (Guías protectores), y en muchas ocasiones despiden notas lastimeras, que no todos saben oír. Los menos materializados sí comprenden algo, cuando más si han sido afectados con algo parecido. Todos tienen trazado un presente, repercusión de un pasado. Meditad donde se trazó, y con la fuerza del razonamiento hallaréis solución a lo que en un principio fue un dilema, ya que comprenderéis en ello la Justicia del Padre.

  De la inexperiencia e ignorancia surgen las equivocaciones en la vida presente y futura, por estar sembrando en ésta la cosecha del mañana. Que la agitación que hoy llevéis no sea obstáculo para ese mañana, sabiéndola dosificar dando al César y a Dios lo que a cada cual corresponde, o sea, dar resistencia al cuerpo y frenar las tendencias materiales para esencializar al alma, que tiembla cuando a la Tierra baja a tomar encarnación de nuevo, por temor a verse arrastrada por las pasiones que existen.

  Mucho se redime el alma cuando elige infancias dolorosas, y a veces deja la Tierra a temprana edad, cosa que no os explicáis al no saber cómo se desarrolla la vida del espíritu tanto libre como encarnado y por qué son tan largas unas existencias y otras tan cortas; pero nada raro es en el ambiente espiritual. Todo está claro y así sucede: unos porque cumplieron su misión y el Padre por SU Justicia les reserva mejor estar; otros, porque se van materializando en lugar de cumplir la Ley de Amor que es a lo que vinieron a reencarnar, para poner a prueba su valor de no dejarse vencer por las tendencias materiales y pruebas que les presenten. No importan estas cuando se es fuerte para vencerlas, aunque no siempre se tiene esa valentía, por hacer presa el orgullo y el egoísmo, que es el obstáculo más grande para comprenderlas y superarlas.