40 Mensaje 10-C

  A los moradores de la Tierra en el presente ciclo de la Nueva Era les está destinado penetrar en los conocimientos del alma, que por diferentes medios llegan a ellos, por estarle reservado al siglo XXI una transformación total que poco a poco se irá sucediendo. Algunos acontecimientos se registrarán sucesivamente por diferentes puntos, y darán motivo al hombre más despiadado e inmoral para que medite sobre el porvenir y futuro de su propio ser, sin el cual nada sería el hombre.

   No tomad cuanto os menciono como profecía, sino como cosa que decretada está. Todos cuantos intervienen en los Hechos que han de consumarse tienen su puesto asignado; solo esperan una orden celeste para la gran transformación y el mundo Tierra llegue al ascenso que le corresponde, y sus moradores, buena parte de los cuales están estacionados, o aletargados, sin preocuparse de saber cual será el traspaso de su vida corporal a la espiritual. Así como materialmente al cambiar de hogar, antes de ocupar el nuevo os interesáis por saber el bienestar que se va a disfrutar con tal cambio, ¿os interesáis por el cambio que le espera a vuestro espíritu cuando deje la morada actual, y si la que pase habitar será o no confortable?

   Como hay diversidad de opiniones sobre este caso, yo os diré, saliendo al paso de ellas, que hay en cada uno un alma o espíritu, dígase como se quiera, ya que es un conjunto de «espíritu y alma», que forman el «ser», es indispensable para animar un cuerpo dándole vida y movimiento. Cuando la «vitalidad (ser)», se separa del cuerpo por no servirle más, este queda inerte (la llamada muerte), pero la vitalidad necesita su morada, como lo hace el ser humano en la Tierra. ¿Ha pensado el hombre cual será ésta? Al que no se preocupe de ello, le sorprenderá el cambio, cuando llegue ese momento, sin saber cual es su estado. Esto le sucede al espíritu que lleva desorientación y solo vagó entre las cosas materiales, sin preocuparse de las espirituales.

   A conocer causas y efectos de la próxima vida os invito. No hay un solo hermano en estado espiritual que al tomar nueva encarnación no desee cumplir las Leyes Divinas y rectificar su pasado equivocado. ¡Cuántos son los que sucumben a tales deseos y se evapora un lapso de tiempo o existencia a tal fin destinado, para acercarse a Dios, que es la finalidad que persigue todo lo por EL creado, la perfección en su clase! Obediencia, hermanos míos, para que todos sin excepción hagáis un trabajo de perfeccionamiento, y vuestro debe sea cada día menos y el haber más, y el renacimiento a la vida espiritual sea triunfal.

SI LA PALABRA NO RESPONDE AL EJEMPLO NO PIERDAS EL TIEMPO.

PREFERIBLE SERÁ NO PEDIR SI NO SABÉIS DAR VOSOTROS, PORQUE DIFÍCILMENTE VENDRÁ A VOSOTROS LO QUE PEDÍS.

PROCURAD CUANDO VAYÁIS EN BUSCA DE UNA PETICIÓN, QUE DE ANTEMANO OS ACOMPAÑEN LAS PROMESAS DE AMOR.

Mandad al cielo las quejas,
si no sois bien comprendidos,
y examinad en vuestro interno
el retorno de esas quejas.

No seáis ingratos nunca
cuando deseéis saber,
que para saber decir,
hay primero que aprender.

Y el aprendizaje, hermanos,
hay que saberlo ganar,
por medio del bien hacer
sabiendo amar y respetar,
la opinión de los demás.

Que como hijos pródigos
sabrán un día comprender,
cómo hay que proceder
para retornar al Padre.

Esta misiva que os dejo
que sirva a la humanidad
para dejar el orgullo,
y que su puesto lo ocupe
el Amor y Caridad.
Es cuanto os recomienda un hermano,
que os Ama de verdad.