52 Mensaje 15-C

  La Filosofía Natural y Divina que presento conforta a los hombres abatidos por alguno de los males que tanto abundan en el destierro. Digo Natural, por ser innata en el ser humano, y por su misma naturaleza no puede haber dudas ni titubeos en admitirla como cosa que de Dios viene, porque fuera de la Tierra no valen excusas, por no atenerse a la palabra sino al estado de la conciencia, que es la que dicta y opera en el interior del hombre. Por lo tanto, excusad las palabras bien sonantes si no van acompañadas de la obra. El cumplimiento y la Meditación mueven la máquina del progreso del ser humano, que todos más tarde o temprano han de mover en un tiempo indefinido.

  Mucha fortaleza y fe hay que tener para poder cumplir los Atributos Divinos, que todo ser ha de llegar a comprender para llevar a la práctica. Por eso no se puede conseguir la verdadera Caridad si no hay Amor, pues ya no sería verdadera Caridad, y ésta ha de hacerse con Justicia, para dar paso a la Misericordia, para que en lugar de dar mal por bien se dé bien por mal. Este es el medio por el cual llegará el hombre a tener comprensión exacta de su propio ser y de su pasado, presente y futuro, por cumplir el Mandato Divino como lo hizo el Cristo, que fue divinizándose hasta llegar al Lado del Padre, como así también los que se llaman Ángeles, Querubines, y Serafines. Del mismo modo podrán estar los que cumplen las Leyes de Dios como lo hicieron ellos, por no excluir el Padre a ninguno de sus hijos que disfruten de SU Presencia y conozcan SU Figura (Sol Central Casa Paterna), por sentir para todos el mismo Amor, gozo que alcanza toda alma en un tiempo indefinido.

  Al manifestarse el verdadero Amor, si no se es correspondido, se obtiene la resignación del hecho sin dolor. Para esto es preciso el contacto con lo Divino, lo que no une con lo materializado, que es lo que produce en el hombre la irritación y la soberbia y da constantes pesares sin saber que cada uno es el autor de ellos.

  Aligeraos de todo pensamiento que no lleve como lema los Atributos y ayudados seréis. Aminorad emociones fruto de las propias pasiones, y tendréis emociones producidas por el contacto con hermanos Celestes, quienes conocen el sabor que tienen por haberlas experimentado. ¡Cuán diferentes son las unas de las otras! Las emociones materiales causan a la materia desgaste e incertidumbre, y las Divinas reposo, sosiego y bienestar. Examinad en los momentos en que unas y otras se manifiestan en vosotros y las podréis seleccionar quedándoos con las selectas. Sed, pues, buenos obreros al realizar la selección, para que sea excelente el fruto equivalente a la simiente depositada, y seréis también vosotros seleccionados, por estar limpios de mente y ágiles de peso.

  La sensibilidad espiritual se percibe cuando se eleva el pensamiento en busca de la Imagen de Dios. No obstante, es indispensable la concentración del pensamiento, separado de toda cosa material, para percibir el Contacto Divino. ¡Cuánto deleite para la criatura humana que se debate entre el roce de la materia! La esencia que de lo elevado se percibe es más potente cuanto más potente es la elevación del que la transmite, no pudiendo penetrar en las mentes limpieza si en ellas no tiene cabida. Por lo tanto, no ha de haber residuos de materia en la concavidad que todo cerebro tiene para dar cabida a los pensamientos, para que lo que entre se conserve limpio.

  Según la predisposición que hay en el hombre, atrae hacia sí pensamientos más o menos densos que flotan en el espacio, de donde se surte el cerebro. No los retengáis tal como entran sino analizadlos para poder comprender con exactitud las cosas de que son motivo esos pensamientos; esto hace que exista entre los hombres bienestar y clara comprensión.

  El ambiente espiritual que rodea al hombre es creado por él mismo; por esto, cuando el Maestro quería entrar en comunicación con el Padre, oraba y meditaba, es decir, se compenetraba, porque trataba como quería ser tratado. Ello era suficiente para crear un ambiente espiritualizado, y la comunicación era de espíritu a Espíritu, sin que en ello tomara parte la materia para nada. De este modo pudo saber la misión que trajo a cumplir a la Tierra.

  ¿Por qué ha de extrañar a una parte de la humanidad que exista esa comunicación de pensamientos entre los encarnados en la Tierra y los que se hallan fuera de ella, cuando es natural y justo que el Padre se comunique con sus hijos? ¿Acaso no sucede así, en la Tierra, entre padres e hijos y hermanos? ¿Con qué derecho lo consideran algunos sobrenatural, cuando precisamente todo cuanto a Dios pertenece es lo más natural?

  Pensad qué significa la oración, si  con fervor y amor se extasía el pensamiento, separado de toda cosa material. Es ese contacto de pensamientos el que da la intuición a vuestro modo de comprender; mas si cargáis la mente con todo lo que de materia la rodea y sólo se hace servir la palabra, ésta se quiebra antes de salir de vuestro lado: no sirve de nada más sino para ser oída por los materiales. Por eso se lee en Mateo 6: 6 Mas cuando queráis orar, entrad en vuestro aposento y con la puerta cerrada orad en secreto, y el Padre que ve en secreto os recompensará en público. Así yo os digo: No entretened vuestro pensamiento en cosas materiales cuando queráis saber y comprender acerca de Dios, pues no lo entenderéis ni vuestra petición será oída. Por lo tanto, emplead la palabra para hablar con los hombres y el pensamiento para dialogar con Dios y los espíritus libres de cuerpo.

  Es más propenso el hombre filósofo a buscar la soledad, dando reposo a su mente y entrar en meditación. Por esto, para el Maestro, las horas de más deleite eran las que dedicaba a meditar en Dios, y en ellas recibía confirmación de sus hechos y dichos, y reponía fuerzas para seguir evangelizando por medio de palabras y obras. Eso poco a poco se fue olvidando, porque los hombres, a pesar de sus múltiples sufrimientos, no filosofaron el sentido de sus enseñanzas, materializándose cada vez más y olvidando que hay algo más que la materia, por la que sienten tal apego que les impide tener el contacto, presintiendo lo desconocido, como si con él hablasen. Por eso en 1ª Corintios 2: 14 se lee: El hombre animal no puede comprender las cosas de Dios porque le son locura, y no las puede entender porque se han de examinar espiritualmente.

  ¿Se quieren más pruebas del Amor del Padre transmitiéndoos lo que confirma ese pensamiento, por entrar en contacto lo más perfecto que en el ser humano existe con el Padre? Maravilloso es cuanto viene de esferas de Luz como también maravillosos son los seres que las habitan. Cualquier punto de esa elevación establece un contacto entre los terrenales de un efecto sorprendente.

  ¡Oh, hermanos míos, cuánta voluntad en el cumplimiento hace falta para obtener esa unión de pensamientos! A pesar de no poderle ver tal como El es en Esencia por falta de cumplimiento, el Padre no se esconde a sus hijos, aun cuando se debe de ir a El con limpieza de pensamientos y de conciencia. ¡Cuán distante está de vuestro pensamiento cuando la vida se desarrolla plácidamente! En cambio, son muchas las ocasiones en que se dirige el pensamiento para pedir «las cosas materiales» a los ídolos que, según algunos, le representan; sin embargo, no hay mejor representación que Sus Leyes, y el que las cumple «no las necesita pedir», que por Justicia vienen a él. Cuando se pide con Amor para ayudar a un hermano, desapasionadamente, no es una petición egoísta sino un ejemplo de virtud, por entrar en acción la conciencia que despierta a la voz de Amor. Si este trabajo se hiciese por la humanidad entre todos, daría paz a las mentes que tan distantes están de captar las cosas Divinas.