52 Ciencia y cumplimiento moral

¿Puede la ciencia justificar los procesos en el cumplimiento moral? La ciencia y la religión, han sido siempre los motores sobre los que se ha movido la mayor parte de la humanidad, tanto para bien como para mal. Si bien ha sido un movimiento no suficientemente coordinado, cada vez mas el progreso inexorable va acercando sus posiciones, hasta el punto de que la ciencia pueda justificar el principal factor de la religión en general (desprendido de la forma mística, como le corresponde), como es el cumplimiento moral. Y para ello debemos de fundamentarlo en la Ley más generalizada y asequible, en orden al plano de vida en el que nos encontramos dentro del organigrama cósmico, que es la «Ley de gravedad».

  No obstante es conveniente el contemplar, que la Ley de gravedad no es solamente patrimonio de este plano de vida en el que nos encontramos, pues según es la forma sutil y de vida, así será también la intensidad y la fuerza como se manifieste dicha Ley. Esto quiere decir que la Ley de gravedad no solamente actúa en el plano físico, sino también en los planos sutiles, puesto que los agregados de esencia de materia que nos hicieron descender al plano terráqueo, no son físicos sino moleculosos, aunque todavía imponderables para la ciencia en el siglo XX.

   El ser humano en su investigación de la verdad y la vida, no se conforma solamente con la fe en su fuero interno, necesita una explicación y demostración científicamente razonable y justa, de los dos caballos de batalla divulgados por la religión, como son la salvación y la condenación, que no pocas injusticias causaros en el pasado por el fanatismo religioso, solamente desarrollados o explicados en base a la fe y la creencia, sin recabar en el orden natural y científico, puesto que estamos tratando de esencia de materia que es peso, de las acciones humanas y sus consecuencias: por lo cual, el legado moral no tiene por que ser algo exclusivo de la religión establecida por los hombres, sino que, como Ley y resultado, es ciencia.

  Así pues, el Principio Creador de todas las cosas, en el que no tenemos más opción que fundamentarnos, lo es de forma justa y justificada, en base a dos movimientos: el de materialización y el de desmaterialización, como base de transformación y generación en la propia vida.

 Veamos: ¿Cómo se puede justificar el cumplimiento moral, en base a la Ley de gravedad, y a los dos movimientos de materialización y desmaterialización que son Ley? A sí como la ciencia está basada en el conocimiento de las cosas por principios ciertos, como es el de las matemáticas, la moral rige en base a la bondad o malicia de las acciones humanas: Si coordinamos todos los puntos expuestos, podemos llegar al resultado que podemos plantear de la siguiente manera:

  Cuando el ser humano fluctúa egoicamente e inarmónicamente con su acción contaminada (con orgullo, egoísmo y vanidad), el movimiento que se produce es de materialización, puesto que absorbe agregados de esencia de materia, al generar en sí mismo la gravedad absoluta con un solo movimiento centrípeto, absorbiendo la materia justa como resultante de su propia acción:

  Mas si por el contrario, sus movimientos en su pensar, sentir y obrar son armónicos, el movimiento que por Ley se produce es de desprendimiento, y como consecuencia regeneración y potenciación, al anular en sí mismo su propia ley de de gravedad por el movimiento centrífugo liberador de materia, al ser verificado tal movimiento por la acción armónica o amorosa.

  Si bien en el ser humano existen y coexisten dos tendencias opuestas, el equilibrio mental y psicofísico conlleva el reconocimiento de tales tendencias, no dando paso a la tendencia materializadora y egoica, por el propio reconocimiento, verificando así un equilibrio de fuerzas en sí mismo, dando pié a la tendencia amorosa, con su consecuente regeneración por el desprendimiento de los agregados de esencia de materia, que fueron adquiridos a través del tiempo y el espacio.

  Este planteamiento puede ser más ampliado, con el conocimiento esotérico en conjunción con la ciencia médica y el conocimiento científico del cuerpo humano, en su función conjunta psicofísica.

Iostako Maraltrix