34 Investigación sobre el reajuste de sexos

Investigación esotérico-social sobre el reajuste de sexos y polaridad de cualidades, en su trabajo conjunto de derechos y deberes en la humanidad para su perfecto equilibrio.

 La humanidad en estos tiempos de rápidos cambios, que abarcan todos los órdenes sociales, está sufriendo cada vez más los reajustes hacia su transformación, donde caerán las torres materialistas, abarcando un Nuevo Orden Social, Económico e Internacional. Donde el ser humano aprenderá a unificar sin discriminación los dos polos o principios psicológicos, como un gran reto, desarrollando cada cual lo que le corresponda por su propia particularidad de naturaleza, sin que la inteligencia se aparte de su condición moral-natural.

  Toda investigación esotérico-social abarca ineludiblemente «dos campos» de los que no puede prescindir: «el macrocosmos y el microcosmos»: Los criterios concernientes a las Leyes que rigen la vida una, y los hechos sociales dentro de la unidad planetaria.

   Si partimos de un criterio común que abarque los dos campos, y de que la inteligencia no tiene sexo, llegamos a la conclusión social, que las inteligencias se polarizan en dos condiciones psicológicas, promovidas precisamente por la polaridad de sexos. Pues la misma inteligencia puede manifestarse tanto en uno como en otro sexo o género, pero la condición psicológica que le da la naturaleza con sus cualidades, es distinta tanto en uno como en otro: Es el matiz con cualidades diferenciadas, adaptadas para cubrir en conjunto toda una serie de necesidades sociales humanas y psicológicas, a saber:

   La necesidad de atracción; y de unión para la continuidad de la especie, promovida por un Creador Universal con SU Sabiduría Divina: Y La necesidad de desarrollo a través de la polaridad de sexos, tanto a nivel esotérico o mental, como exotérico o externo. O sea, la inteligencia necesita en general en su estado actual evolutivo humano, experimentar todavía en los dos polos o géneros de forma explícita, para asumir el total de las cualidades naturales.

   La inteligencia en su estado integrado como sexual es hermafrodita. Pero por causa de la caída o materialización, se polarizó dando lugar a la división de sexos. Por eso el humano tiene el deber de unificarse mentalmente en dicha polaridad, asumiendo el conjunto de sus facultades. Y las leyes sociales también deben adaptarse a esta realidad esotérica o interna.

   Una forma de experimentación directa, y que una parte de esta sociedad llamada de consumo no está dispuesta todavía a asumir, es lo consecuente a la Ley de Reencarnación con sus causas y efectos, (y que una mayoría de la población mundial con más o menos acierto asume), permitiendo a la inteligencia la adquisición corporal tanto en hombre como en mujer, para la experimentación y desarrollo de su inteligencia en sus dos polaridades o sexos, a través de sus existencias. Y la otra forma de experimentación, a través de la unión en las parejas, aprendiendo cada cual de las cualidades propias de la naturaleza oponente.

   Si pasamos a la investigación de la realidad social, desde los hechos a través del proceso histórico, podemos llegar a la conclusión de que la inteligencia humana con su polaridad de sexos, el hombre ha hecho mal uso de su condición natural como principio psicológico, anulando en la mayoría de casos, la otra polaridad como complementaria de su inteligencia, conduciendo a la humanidad a un desequilibrio social, al no trabajar conjuntamente con las cualidades oponentes; pues de su justa conjunción, deriva su máxima y completa expresión en el destino del cambio social a nivel planetario que necesita la humanidad. Pero llegado el momento del cambio por la Ley del progreso Universal, se han promovido una serie de reajustes en cuanto a derechos y deberes, para efectuar el equilibrio de facultades y cualidades, que guíen y dirijan de forma justa el progreso.

   Visto desde el plano esotérico o espiritual, la Naturaleza ha dotado a las dos polaridades de facultades complementarias, pero dando más facilidades para efectuar ciertos trabajos, tanto a una como a otra. Así podemos ver que, sin extendernos en todos los campos, la mujer por ejemplo, en general, no está tan dotada para efectuar trabajos de lucha y tensión constante en ciertas actividades de tipo empresarial y político, aunque su consejo y participación sea imprescindible y en cambio en otras puede superar fácilmente al hombre: Por ejemplo, la condición intuitiva de la mujer, que la capacita para todos los menesteres que rodean a la maternidad.

   Tenemos el caso social de que en un hospital, solo hay enfermeras para atender a los enfermos, sin que por eso el hombre se sienta discriminado; pero en cambio, los cirujanos todos son hombres. Esto pone de relieve el hecho natural propio de las facultades naturales o que imprime la propia naturaleza, y que no tiene que ver con la inteligencia en sí misma, que es en definitiva, la que efectúa su desarrollo en la medida que se va liberando de los apegos de la materia, con el orgullo, egoísmo y vanidad, para efectuar su regeneración y reajuste social.

   En el campo de los reajustes sociales, una gran carga de ellos lo contraen las mujeres, aún a expensas muchas veces de un estrés psicofísico añadido. Y este es el cambio social que el principio psicológico masculino debe de asumir de forma general. Y como consecuencia de ello, vemos aún hoy en día en esta sociedad de grandes progresos tecnológicos e incluso culturales pero no morales, la proliferación de agresiones físicas a la mujer; de divorcios que aumentan cada día más. Como la multiplicidad de guarderías que demanda la sociedad, siendo este uno de los fenómenos más generalizados en este reajuste, al tener que dejar precisamente a las mujeres, el cuidado de los niños que no pueden ser atendidos por su madre, a no ser que los familiares se conviertan en unos canguros casi permanentes, asumiendo muchas veces una carga, que según el orden natural correspondería a la madre; causando este fenómeno en muchos casos no pocas desavenencias. Pues lo que debe de ser, no tiene que estar reñido con el tema actual de lo que es, cuando se comprende que lo que es, todavía no es lo que debe de ser.

   Todos estos fenómenos que solamente son pasajeros, después de los reajustes psicológicos y morales, darán paso al Nuevo Orden Social como consecuencia natural, facilitado todo ello por los acontecimientos propios de la Naturaleza masacrada y expoliada por la imperfección humana, dando después de sus acontecimientos en tres fases simbólicas de CATACLISMO; RECONSTRUCCIÓN y COMPENETRACIÓN, la apertura a un mundo nuevo o Nueva Era.

Iostako Maraltrix