05 Demostrativa Ley de encarnacion

  Hay verdades que no se pueden demostrar, pero sí que nos podemos acercar a ellas por medio de las CONCORDANCIAS. Cuantas más concordancias nos conduzcan a una verdad, más cerca estaremos de ella. Puesto que ni los textos, ni los contextos, ni las opiniones, ni las revelaciones nos convencerán de una verdad si no nos hemos creado la necesidad de ella. Si tenemos la suerte o la opción de poder demostrar una verdad por medio de la Filosofía Científica, en base a la semilla como semejanza del Reino de DIOS, o Principio de Creación, entonces ya es harina de otro costal.

  REENCARNACIÓN es la repetición de ENCARNACIÓN. Pues si iniciamos el tema en forma demostrativa, primeramente lo trataremos en forma Gramatical, para asumir su significado semántico. Empezaremos por el origen del significado de ENCARNACIÓN: Si buscamos una concordancia en dicha palabra, veremos primeramente en ella un nombre de mujer. Y que la encarnación de la esencia inteligente,(en cuanto al ser humano se refiere), se verifica precisamente a través de la mujer. También se dice, que Misericordia en Griego antiguo, significa placenta de mujer. Y si DIOS por el Atributo de Misericordia nos concede cuantas encarnaciones nos sean necesarias para efectuar nuestro desarrollo o verdadera naturaleza, entonces tenemos una concordancia de similitud entre ENCARNACIÓN; MISERICORDIA; y PLACENTA, que es el receptáculo de desarrollo del feto reencarnativo.

  Continuando gramaticalmente, vemos que la palabra ENCARNACIÓN se puede dividir en tres partes: la preposición «EN» que sirve como prefijo, cuyo significado es “dentro de”. Después viene la raíz que sería CARN y la terminación CIÓN. Y si repetimos la ENCARNACIÓN, entonces tenemos el prefijo RE como repetición “dentro de” su cuerpo de carne correspondiente. O sea, que en el plano gramatical, tendríamos una comprensión de la EN-CARN-ACIÓN y su Repetición como RE-EN-CARN-ACIÓN, correcta.

  Ahora bien: podemos preguntar: Encarnación o Reencarnación ¿de qué? Aquí esta el tema. Normalmente, todos los que usan esta palabra se refieren al ser humano, pero si lo extendemos al campo general universal, entonces tenemos que la Ley de ENCARNACION no es aplicable solamente al ser humano, aunque dicha palabra se haya instituido solamente para él, puesto que es el único que tiene conciencia de ello, también es aplicable al reino vegetal y animal aunque en distinta forma, pero no en cuanto a la Ley en sí, sino como condición de vida. Así pues, en forma general, nos estamos refiriendo a la encarnación de la esencia, visto y contemplado tanto en el vegetal como animal y humano.

  Se dijo que “El reino de DIOS es semejante a una semilla”. Pues bien, si no podemos demostrar el Reino de DIOS, al no tener suficiente conocimiento de su creación, sí que lo podemos hacer científicamente hablando, con el proceso de la semilla, y su gran enseñanza que de ella deriva. Entonces, aquí sí que podemos demostrar la encarnación de la esencia a través de la semilla. Pues si no fuera por la encarnación de la esencia, nadie podría comer, y esto sí que es capital.

  Veamos: cuando el campesino siembra una semilla, esta en su interior lleva esencia de vida, pues si sembramos una piedra ya podemos esperar. Cuando la esencia de la semilla, vamos a decir, ha encarnado en la tierra, entonces fructifica a través de su cuerpo de unidad correspondiente, y nosotros nos podemos comer los frutos dados a través de la encarnación y reencarnación de la esencia pues esta la verifica sucesivas veces. Es decir: cuando nos comemos una lechuga, lentejas, garbanzos, guisantes, etc. nos alimentamos precisamente de lo energético del producto de la esencia de la semilla por mediación de su encarnación. Pues si no fuera por ella, ya podríamos tener lingotes de oro en el banco, que no tendríamos nada que rascar. Así que, estamos en una constante deuda con la Ley de la encarnación de la esencia. Y el que no es agradecido, se dice que no es bien nacido.

  Y puesto que en el ser humano la encarnación es sucesiva, por eso se le denomina Ley de reencarnación, por la repetición en sucesivas existencias o cuerpos, según sea su forma de obrar o proceder, se eleva o asciende, o bien se carga de capas de materia sutil (esencia de materia), que como agregados llamados velos del Alma o yoes, que acumuló en base a su orgullo, egoísmo y vanidad ejercido con sus semejantes, y que deberá de desprender a través del cumplimiento de la Ley del Amor, y de la meditación como lenguaje del Alma.

  ¿Puede haber en toda demostración científica en el orden natural de la semilla, que no tiene nada de seudo, algún prejuicio con algo establecido, como apología en la relación de poder, superstición, proselitismo, desigualdad o explotación en algún sentido? No lo creo. Que cada cual juzgue con el justo juicio de su orden interno en conciencia.

Iostako Maraltrix