16 ¿Orden o caos?

 Dos, son las visiones cosmológicas aducidas, que los humanos en su investigación atribuyen al universo: El Orden Cósmico, o bien, el Caos:

   La teoría del Caos es fundamentada en una serie de fenómenos, y según los hechos acaecidos en el planeta Tierra en su proceso histórico y catalogado por el humano, dándole un carácter científico, como explicación a una de sus incógnitas sobre su vida en este mundo; y al mismo tiempo, el argumentar de que no puede haber ni existir un Principio de Creación Inteligente, por cuanto la naturaleza, viéndose depredadora y maltratadora con sus eventos naturales y cambios geológicos, es tomado esto como apoyo justificativo, de que el universo está regido por el Caos y no El Orden Cósmico.

  Pues el hecho de que puedan existir colisiones en el cosmos, no necesariamente implica desorden, puesto que el Orden Cósmico contempla e incluye un determinado mal llamado Caos. Por eso mismo también, el que exista depredación en la naturaleza, no significa esto sinónimo de Caos en su sentido total, puesto que la naturaleza es un reflejo de lo que es y como se comporta el humano. Cuando cambie el humano cambiará la naturaleza que le rodea, por estar la naturaleza al servicio del humano.

   El Caos, planteado como Unidad Cósmica, puede ser una argucia de la personalidad humana, justificativa de una libertad personal sin su orden regulador, puesto que, no es el Caos sino el Vacío Cósmico que admite el Orden, y vida, con su aparente Caos, a través del Orden.

  Por lo cual, el mal llamado Caos, que es el Vacío, este admite el Orden; y el Orden tiene «Cara», y no se esconde porque de ella somos su imagen, siendo «Ella la media Cara» de su Totalidad, y es Orden dentro del Vacío. porque es la «Imagen» que da la Cara, como semejanza de Su propio Amor interno de Su Vacío Mental, como Su otra media Cara, sin Cara o Imagen, que es la primera que pasó a segunda.

  Por eso, los que quieren no tener orden en su libertad personal, se acogen al Vacío como Caos, para no dar la cara ante la Cara del Orden, en el Vacío que es la otra media Cara sin Cara o Imagen.

  La «visión del llamado Caos» con su arbitrariedad, está fundamentada en una cosmología contingente, que no se sustenta como Ley, puesto que, aún «tomándola como fractal», todavía no establece la posibilidad en cuanto a un Orden de Ley. Siendo precisamente el Orden Cósmico, derivado de un Principio de Creación, en todo caso, el que admite una cierta  posibilidad contingente con su multiplicidad de modalidades fractales, dentro de su mismo Orden, englobándolas en su Vacío Mental. Por lo que,  tal Orden Creador con su Principio de Creación, no destruye, sino que transforma lo impuro, o bien, aquello que debe de pasar según el proceso evolutivo, por Ley incesante del movimiento contínuo.

  Esta visión encontrada de ORDEN y CAOS, está derivada socialmente, en cuanto al planteamiento deísta y científico, o bien entre ciencia y religión, derivando como resultado, la discordancia entre creación o evolución, siendo esto una faceta más, causada por el desconocimiento de unas realidades cosmológicas, tanto en uno como en otro sentido. Puesto que, si la ciencia no puede alcanzar unos valores más allá de su propio ámbito investigador, la religión como planteamiento doctrinal anclado en sus valores de fe y salvación, sin su idea consecuente en cuanto a una cosmología que le de la certeza en cuanto a unos procesos de Ley, justos y equitativos, que cubran las lagunas de la fe, tampoco puede dilucidar en Ley y Justicia, tal Orden Creador, aunque lo reconozca en Su naturaleza.

   La ontología basada en tal orden natural como es en el caso de la semillasiendo esta el exponente de síntesis creador, con sus consecuentes procesos demostrativos de Ley, no cambia o se corrige por los descubrimientos científicos, sino en todo caso, la ciencia necesita verificar científicamente, lo que ontológicamente la filosofía natural, plantea como ciencia, basada en el orden natural de la semilla con sus procesos: Dando con él, y ellos, la demostración de la Ley de materialización y desmaterialización, como también por este medio, la Ley de semejanza o Analogía, dando en su desarrollo el igual de su igual como orden establecido: o bien, dando el no igual de su igual como fenomeno, caos, o mutación de su igual, al no dar el producto según el orden natural establecido como Ley. Viéndose en el proceso de la vida, unidad, dualidad y trinidad, fructificadora de vida.

  Cuando la filosofía hace ciencia, en base al orden natural de las cosas, no es la filosofía la que tiene que demostrarse a sí misma, el hecho como carácter de ciencia, sino que, es la ciencia que tiene que filosofar, para demostrarse a sí misma en su reconocimiento, tal hecho filosófico. Y si la ciencia no ha llegado a ver tal sencilla verdad de cajón, es que la busca quizás por lo grande, sin percatarse que la tiene en lo pequeño y simple, con su simpleza anonadante.

  El ser humano es el que tiene que poner su ciencia y tecnología al servicio del mundo, para paliar el hambre, la sequera, o demás efectos naturales que le puedan perjudicar, y no trabajar en forma egoica como lo está haciendo, acumulando riqueza y poder. Pero el caso es también, que tales efectos naturales devastadores, están al mismo tiempo relacionados en base a la imperfección humana, que lo quiere todo para sí, sin querer ver y comprender, que hay un mismo objetivo para todos el venir a la Tierra, y es el desarrollo de nuestra verdadera personalidad. Y que este mundo planeta Tierra, como así todos los mundos dentro de su orden natural, a semejanza de la moral natural humana, lo da todo para todos, no pone barreras arancelarias ni de propiedad.

  Esa es la cuestión y la lección que el ser humano, después de predicar tantos siglos, todavía a nivel mundisocial no ha aprendido. Por lo que estamos entrando de lleno en sociopolítica y humanismo, que une lo espiritual y lo social, punto base imprescindible, para el efectuar el equilibrio psicofísico, como resultante de cumplimiento.

Iostako Maraltrix