05 Advenimiento entre ciencia y religión

     Advenimiento entre ciencia y religión en la unidad humana

  Estamos en una época de grandes e insospechados advenimientos: Y puesto que las tendencias y creencias tradicionales en cuanto a la creación se refiere, los congéneres humanos, que todos han sido creados como exponentes de percepción y conciencia universal, en muchos casos quedaron estancados en un planteamiento como revelación original en el tiempo, no han avanzado mucho o nada, si lo comparamos con el desarrollo evolutivo científico. Pero al mismo tiempo, la ciencia que no ha tenido en cuenta en la mayoría de los casos la revelación del Espíritu de Verdad, es por eso precisamente que la ciencia actual está corroborando lo que hace siglos está revelado en forma velada por la vía del Espíritu:
   Por tal causa y dado que en orden a los tiempos se está gestando y promoviendo un foro como acercamiento de las culturas, se hace inminente en orden a los tiempos, una organización como foro permanente, propiciado por uno o tres representantes delegados de cada una de las Asociaciones religiosas mayoritarias constituidas, y también en base a los dos bloques de la Ciencia y Religión.

  Los encuentros interculturales, son la tónica de la Nueva Era de Amor Universal, propiciados por los acontecimientos terráqueos que ya están y han estado predichos desde hace milenios.

  En base a todo ello como signo de los tiempos, existe uno de los más importantes eventos en relación con el cambio planetario por el que está pasando actualmente la Tierra, aún no suficientemente reconocido de forma general. Y tal evento es la encarnación del Avatar de la Nueva Era en el año 1982, que como Mesías enviado por el Cristo para prepararle el camino para su nueva venida, cuando el mundo ya esté armonizado. Para ello, el Nuevo Mesías tiene la misión de la coordinación y reorganización general entre la ciencia y la religión, puesto que viene divulgando el «Principio de Creación, y la creación de SU Creación», y la Ley de reencarnación, que será reconocida mundialmente. Siendo esta Ley demostrada por la ciencia humana.

  Todos los hombres de buena voluntad, con religión o sin ella, que estén movidos por el ideal de un mundo justo y solidarizado, tienen la oportunidad de adherirse a tal ideal humano sin diferencias ni preferencias, siempre y cuando cumplan sin divisiones dentro del Lazo de Amor Universal propiciado por Cristo como actual Regentador Espiritual del Mundo.

  Y en relación al Nuevo Mesías, muchos se preguntarán: ¿Cómo se sabrá entre la diversidad de mensajeros denominativos, que asumen la misión de la unidad humana, viendo como todavía está el mundo en los momentos actuales? Pues, si ponemos la mente en lo que es unidad, no hay duda que tendrá que haber algo nuevo como planteamiento y liderazgo fuera de la rutina habitual como mensajeros individualizados que pretenden solidarizar con su mensaje, el mundo, desde su perspectiva universal.

  El dicho universal intercultural de la «Unidad en la diversidad», no solamente es metafísico, en el sentido del «Todo en todo» como Energía Universal de vida, sino al mismo tiempo sociopolítico, por el hecho significativo de la propia existencia. Por lo cual, se hace preciso un enlace intercultural como unción de unión, que es Amor, que coordine y al mismo tiempo garantice la coordinación de la diversidad en la Unidad.

  La asunción de tales premisas de unidad humana, son la vía de participación, tanto mental como social, generando la energía propicia de participación, hacia un mundo sin fronteras, en todos los órdenes.

  Algunos pueden pensar, no sin razón, que la ciencia y la religión no concordarán nunca. Pues, tal como ahora rigen posiblemente no, pero andando el tiempo en otro orden, será mucho mas factible. Si puse religión, pues ya sabemos que las religiones en general son parte de verdad, y parte de interpretación o desarrollo humano, o sea, una de cal y otra de arena.

  Si queremos ser más rigurosos, podemos decir: La Ciencia humana y la Ciencia del Espíritu o Espiritual. Entonces le damos un tinte de veracidad a la Ciencia Espiritual Cósmica, dimanada de la más pura esencia de Luz regenerada.

  Ya sabemos que también los hombres sabios de la Tierra se hacen orgullosos de su saber, y no permiten que otros que no tienen sus estudios, por revelación del Espíritu de Verdad den conocimientos que los que han estudiado no puedan tener. En fin, esperemos que la ciencia siga descubriendo lo que hace tiempo por la vía del Espíritu ya se sabe, como es la Ley de reencarnación por ejemplo.

Iostako Maraltrix