08 Sobre el Tao

  Se dice, que Lao Tse, fue el presunto autor del Tao Te King, como recopilación de enseñanzas en orden al Camino del Tao, como Doctrina del Vacío y enfoque panteísta, que constata un aspecto de la Unidad de la Vida, como Media Cara de la realidad; por ser la otra Media el Principio de Creación manifestado, como Esencia de Su propia Esencia.

  TAO es el TODO, porque el Tao-Todo está en todo. Por eso, todo se mueve con el poder del Todo-Tao que todo lo nutre. Por lo cual no puede engrandecer ni menguar por ser el Todo Infinito.

  El TAO  es metafísico, esencia increada, neutra e indiferenciada. No tiene forma ni figura, por eso puede adoptar todas las formas de forma indistinta, sin ser conocido, por eso se dice que no puede ser expresado. Si bien Inteligentísimo en Su Pureza. En Su Origen o INEXISTENCIA, Causa incausada, conociéndose pero no reconociéndose todavía como Unidad Creadora en Su Estado Latente en la oscuridad. No pudiendo efectuar la creación sin antes polarizarse, formando el Principio de  Creación, pues al hacerlo, se hizo TEO-DIOS, EL PADRE. Entonces se LE  pudo ver y filosofar al establecerle Atributos en relación con su creación de semejanza, sus hijos.

  Cuando TAO se hizo TEO-DIOS, EL PADRE, manifestó la Perfección de SU Pureza. Fue entonces cuando se reconoció, al manifestar la Semejanza de SU Propio Amor, de interno a externo en sí mismo. Digamos que EL se hizo EL para ser EL; o bien, DIOS se hizo DIOS para ser DIOS, presentando SU Figura e Imagen, Sol Central Casa Paterna, originándose la creación, como multiplicidad de vida. Por eso creó y crea eternamente a sus hijos (el espíritu-ser humano) a Su imagen y semejanza.

  El TAO, como esencia pura increada es opaco; y el TEO con su Esencia de Potencia es luminoso. El planteamiento panteísta del TAO, despeja la incógnita de la creación, con la manifestación dualista del Ying Yang; y el TEO, DIOS, EL PADRE, por medio de la Esencia de Su propia Esencia, con el Principio de Creación. TEO, por ser lo segundo que pasa a primero, incluye TAO, y los dos son EL mismo en su Aseidad. Y puesto que el TAO-TEO es Eterno e Infinito, la proyección del hijo como semejanza, su individualidad se transforma pero no se pierde.
 
  Del TAO  como Bondad Infinita, surge toda una Filosofía, la Doctrina del Vacío. Y del TEO-DIOS, EL PADRE, como Infinito Amor, surge la Doctrina del Centro. Las dos Doctrinas son complementarias por formar parte de SU misma UNIDAD y Naturaleza. Pues, si queremos ir en pos de la Verdad en orden a los tiempos y las revelaciones dadas, hay que empezar unificándonos en una nueva imagen de la realidad:
TAO y TEO, son dos expresiones de la misma Unidad, pues cuando se dice: Ambas cosas, ser y no ser tienen el mismo origen aunque distinto nombre, las incluye.

  TAO, como esencia increada inteligentísima en su pureza, es el mismo Principio Creador, sin forma, figura ni imagen, pero el caso es, que tal Principio, no pudo crear hasta no haber efectuado sus procesos de vida cósmica, para manifestar el Principio de Creación, como origen de todas las cosas. Observemos la O del TAO como Media Cara, y la O del TEO como la otra Media; y si las juntamos, OO nos dará el signo del Infinito. Pues es una comprobación del por qué sin la Unidad del TAO-TEO, no surgirían todas las cosas, por lo tanto, no daría pié a hablar ni de TAO ni de TEO.

  El Camino del TAO, como relación social y filosofía de vida, mantiene la idea de la no existencia de las cosas, como carácter ilusorio, por tanto no dual, como algo inherente a cada ser humano; no dando pié a planteamientos, aunque incluya todas las Leyes de la vida. Por eso mismo es importante en cualquier tipo de planteamiento, el comprender la interdependencia mutua, y que el factor interno externo siempre deviene como Ley. Pues el mismo modo de andar el camino, siempre va en orden a los tiempos, lugares y circunstancias.

  El Tao, del que se dice no se puede hablar ni conocer, pero sí desarrollar por medio de la metáfora, puesto que no es una filosofía, ni Teología, ya que no se le consideran o establecen Atributos, siendo esta la paradoja del que dice seguir el camino del Tao, por no existir en el Absoluto Tao, nada que no se LE pueda dar el Atributo de el Todo, incólume, inmutable, eterno y permanente en todo, sin cambio y transformación en sí mismo (no obstante de Su Unidad surge todo como pluralidad-diversidad): Y estos son sus Atributos por los cuales se expresa infinitamente como Deseo Cósmico en su neutralidad externa e interna al mismo tiempo, promoviendo el cambio, dándose a conocer en su acción, a través de sutiles hechos de expansión vital, dado que como esencia increada se presenta por doquier, e incluso sutilmente en forma premonitoria, antes de verificarse el hecho o acción en lo tangible, cosa que la mayoría de las veces le pasa por desapercibido al ser humano, al no estar la mente adaptada a tales sutiles manifestaciones, indicándonos transformación.

  Por lo que, si es un Camino sin camino a seguir, por lo tanto al fin y al cabo, EL Camino, y digo EL, por no admitir diversidad en cuanto a su intrínseca esencia, aunque sí en toda substancia manifestada en la que forma parte y todo:
A esta expresión de seguimiento como Camino, llegando a la conclusión, de que existe en el humano caminante un desarrollo y transformación en tal Camino sin camino, pero que se hace camino según vamos trabajando, y disolviendo la esencia moleculosa egoica por la cual vinimos a este mundo, para ser conscientes de nuestra conciencia. Así pues, tenemos en todo planteamiento basado en el Todo-Tao, en el que algunos instructores han formado su tesis psicológica; aunque salvando la laguna en la que se plantea un principio y fin como desarrollo humano, que va de la mera conciencia cognoscitiva a la autoconsciencia como punto universal, junto con las Leyes inmutables que rigen en la propia vida del humano ser.

Iostako Maraltrix