⇐ Volver Atrás

71. ¿Qué relación de concordancia tenemos con el Padre, en cuanto a amarse y reconocerse uno a sí mismo?

⇐ Mensajes del 61 al 90

 Esa pregunta viene dada, dado que en la primera recomendación moral de cumplimiento, queda explícito el amarse primeramente uno a sí mismo, para verdaderamente amar al prójimo espiritualmente. Por eso hubo un primer Ser que diera ejemplo de lo que es amarse a sí mismo, para que ese amor fuera trascendido externamente. Y ese primer Ser, no puede ser otro que DIOS, por ser el Principio y el Fin de todo.
 La relación de concordancia humana con el Padre en cuanto a amarse a sí mismo, se inicia en el sentido de verse como lo que es en esencia, presencia y conciencia. El Padre se Amó a Sí mismo al verse reflejado en Sí mismo, como Céntrico de LUZ, Sol Central Casa Paterna. Es decir, se Amó a SI mismo, cuando formó en Sí mismo su Centro de Justicia con SU LUZ Divina, dando la Esencia de SU propio Amor, reconociéndose como Principio Creador.
 El ser humano en este mundo como planeta del errante, ya ha pasado por sus procesos de conversión y materialización, por eso ya tiene el primer paso de conversión de la esencia en conciencia, e iniciar el segundo paso, de desmaterialización con el reconocimiento en conciencia en el amar al prójimo espiritualmente, como se está amando a sí mismo.
   Aceptar en la Conciencia es reconocer. Por eso, «los que en su conciencia aceptan estas enseñanzas» son admitidas sus almas en la Sociedad Espiritual, y su fe de bautismo consta en el Libro Universal de la Vida.
  El ser humano se ama o empieza a amarse a sí mismo, cuando se reconoce en sus propias acciones ante la Ley.
  El ser humano se puede reconocer, porque es dotación de Luz como semejanza. Luego la concordancia Teológica con el Padre es, que tanto el hijo como el Padre, se tienen o tuvieron que amar primeramente a sí mismos, para dar el fruto de Su Amor, previo reconocimiento.
 El espíritu ser humano se ama a sí mismo, cuando unifica sus dos naturalezas o formas de ser como tendencias. Entonces forma la unidad de la dualidad, como balanza de Justicia, entrando en el circuito mediúmnico como instrumento natural de emisión y recepción, por haber formado el equilibrio de fuerzas, es decir, el correcto balance de los opuestos.
  Si contemplamos todo el proceso en cuanto amor al prójimo, debemos contemplar también, primeramente, cuál es el prójimo más próximo, y es precisamente la Luz interior, como Luz, vida e inteligencia como semejanza del Padre, que podemos llamar el prójimo más próximo, como igualdad de dotación en todos, no porque sea otro sino uno mismo.
 Luego el amor al prójimo es un movimiento de dos prójimos, interno y externo, por ser nosotros el prójimo de nuestro prójimo, y DIOS entre medio como porción y parte..
 DIOS como Vida, para reconocerse en Sí mismo tuvo que crear el espejo donde mirarse, y este fue el Centro de LUZ como Sol Central Casa Paterna. DIOS, para cubrir su primera necesidad se hizo distinto de Sí mismo, para reflejarse en sí mismo. O sea, hacerse semejante a sí mismo, como Su Semejanza, reflejándose como un espejo, en el cual se reconoció.
  El reconocimiento, como principio básico en cuanto al Padre, está en relación con la Ley de semejanza, puesto que el Padre para Amarse a Sí mismo, primeramente tuvo que dar Esencia de SU esencia, o bien la semejanza de SU propio Amor, que es LUZ en Esencia de Potencia.

 Luego el Padre fue el primer cumplidor, porque fue el que primero se Purificó para amarse a Sí mismo por SU propio Amor, dando la Esencia de Su Esencia a semejanza de la flor, reflejada en la semilla cuando ha dado su proceso de florecimiento.
 El Padre se reconoció en Sí mismo al verse reflejado en Si Mismo, al hacerse diferente diferente en Sí mismo.  Dicho de otra manera y de varias maneras, se hizo DIOS para ser DIOS.
 En el ser humano tenemos el proceso de: Conversión – Reconocimiento – Purificación. Lo que en el Padre es Purificación en el hijo es Regeneración. El Padre no se regenera porque no tuvo que reivindicar, pero sí que se purificó dando la Esencia de Su misma Esencia.
  El Padre se Amó en SUS dos naturalezas, al dar con Su Pureza Su Perfección, como Padre-Madre, dándole la condición de Emisor-Receptor en Sí mismo.
 DIOS para purificarse primero se tuvo que materializar por Amor, para después desmaterializarse por Su propia Fuerza y pasar a ser Padre en SU Centro de LUZ de Luces.
 DIOS, al Amarse a Sí mismo pudo Reconocerse como creativo. Por eso pudo cubrir todas sus necesidades de Su propio Amor Interno, manifestándose en Sí mismo primeramente, para continuar haciéndolo como reflejo externamente, con sus hijos.
H.J.S.P.T.M.D.E.A.C.F.I.N.
Todo Movimiento Trascendental Efectuado Por El Principio Creador En Sí Mismo, I Como Conocimiento De Sí Mismo, Deben Efectuarlo Sus Hijos A Semejanza También.

⇐ Mensajes del 61 al 90
Enlace para compartir: http://www.maraltrix.com/zg5s

iostako maraltrix Logo