Revelaciones filosóficas (5)
- Mensaje 11
- Revelaciones filosóficas (5)
Vais buscando un algo más que no acertáis a explicaros, abrigando en la mente lo que no se llega a comprender. Por ser esencia que dimana de lo Divino, contraría al ambiente material que con mas o menos intensidad vivís.
Hay que buscar para hallar, pero cuando se sabe lo que se desea. No despreciéis el programa que os han destinado a representar; cuando lo halléis, representadlo como artistas consumados, puesto que con ello va el bienestar al llegar a la estación postrera. Ello depende de cómo se haya representado tal papel en el escenario de la vida terrenal en que actualmente os desenvolvéis, y que pasa aceleradamente, dejando patentizado para el futuro este presente. - Anima deseos el hombre que no sabe definir con exactitud, y en la mayor de las veces le son contrariados porque desea realizar lo que no tiene programado. Son estos hombres como juguetes del destino, ya que por haber cedido su voluntad de acción (libre albedrío) al guía, este les induce a hacer lo que cree más conveniente para su progreso, para que mediten y no se hagan orgullosos. En estas circunstancias no realizan siempre su deseo, por ir controlando sus actos otro pensamiento superior al suyo, que dirige sus pasos con acierto. Por eso su voluntad y deseo se ven contrariados en muchas ocasiones, como si fuesen autómatas en busca de lo que les ha de hacer fracasar. He aquí por que en una misma empresa unos se hacen ricos materialmente y otros fracasan.
- Por lo tanto, no juzguéis todos los casos por un igual, pues entre estos hay mucha diversidad. Por este motivo no siempre se puede realizar lo que otros hacen, al ser diferentes las causas que les obligaron a encarnar en las circunstancias que lo hicieron y el deseo de cancelarlas. He aquí por qué a temprana edad empieza el sufrimiento en algunos seres sin haber hecho nada para merecerlo. Con frecuencias se ven infancias felices y vejez con dolor y penas, y por el contrario, principios de la vida humana en deplorable estado pero que se serenan antes de llegar a la edad madura, como tormenta que serena el firmamento cuando ha pasado.
Sabed que no solo en la infancia cuando acompaña el ángel guardián al hombre, sino durante toda la existencia, por serle más útil, si cabe, en su mayoría de edad, tiempo propicio para hacer mal uso del libre albedrío, que el Padre da a todos sus hijos cuando los dota de saber e inteligencia. ¡Inmensa ayuda la que presta el guía que con acierto dirige a su protegido! Nada pasa desapercibido bajo su control; por eso, cuando no se quiere oír su aviso que repercute en la conciencia de cada uno, vienen las adversidades, para que se medite que es lo que las produce. - No hay quien moldee el hierro sin antes soportar el calor de la fragua, ya que por fuerte que sea este, cambiará su forma el golpe del martillo. Así los sufrimientos van curtiendo al hombre sin que los pueda eludir. El dolor por medio de la adversidad es esa fragua que consigue transformar al fuerte y orgulloso en blando y humilde. Así los guías protectores moldean al espíritu, mas para eso han de tener atribuciones de sus protegidos.
- Es costoso ir hacia adelante en perfección si no se sabe desprender de las ligaduras de la materia, por falta de fe i valor. La fe es la que da fuerza para romper las ligaduras. La fe sin obras, sin la caridad, nada es, y esta tiene dos fases distintas que las une al Amor: una ayudar a la supervivencia del cuerpo y, otra, para la regeneración del espíritu. Cuando esto se va cumpliendo, en lugar del egoísmo ya predomina el Amor, el que lleva a los hombres a prestar ayuda a sus semejantes poniéndose en lugar y circunstancias de ellos. No basta llamarse cristiano, sino cumplir lo que el Cristo enseñó. El amó sin inmutarse ante el agravio inferido, no se preocupó de los bienes materiales por ser estos temporales, pero sí aconsejó los espirituales, los que acompañan al alma después de la muerte del cuerpo. Enseño a orar en todo momento y lugar elevando el pensamiento a Dios, no enseñó a que lo hiciesen a los ídolos sino a lo Natural, a la fuente pura, al Sol Central Casa Paterna.
- Natural es todo cuanto pertenece al Creador de toda vitalidad por no haber en ello mixtificación. Elevad vuestro pensamiento a El cuando queráis recibir de Su Esencia. ¿No es verdad que cuando se desea obtener un agua pura se acude al manantial, en lugar de cogerla delos arroyos? ¿Por que, pues, no hacer lo mismo con los pensamientos elevándolos al manantial de Amor, donde no hay contaminación como por ejemplo el Astro que más brilla, la potencia de cuyos rayos luminosos os impiden ver lo que existe en su centro, por no estar preparados para resistir la potencia de Su Luz con los ojos materiales? Y el que consigue contemplarlo con los ojos del alma, ya no se entretiene en adorar ídolos o imágenes materiales porque sabe que nada son. Id en busca del contacto Divino, donde moran los que fueron hombres virtuosos que pasaron por la Tierra, llamados santos, y os será más fácil ser oídos si estáis limpios de conciencia, exentos de pasión y rencor, para obtener respuesta a la petición deseada y justa, que a todos llega si se pone voluntad para hacer germinar el verdadero Amor y con él la verdadera Sabiduría que os está reservada. Hasta entonces id con un sentimiento limpio en todo acto de convivencia con vuestros semejantes, puesto que en todos veréis la imagen de Dios.
Es del Padre de donde viene toda Sabiduría, por llevar el hombre un principio de ella. Tened cuidado de no entremezclar las cosas de Dios con las terrenales; pensadlas y vividlas por separado dando a cada una la importancia que tiene. Es complejo aún para algunos comprender la parte esencial de las cosas, pero si tenéis verdaderos deseos de hallar la verdad, con ella tendréis la razón, lo que da seguridad y estabilidad en todo cuanto se vaya a realizar. Buscando el origen y principio de las cosas se halla causa y efecto. Todo tiene su ascenso en la Obra de Dios. No forzad el saber, forzad el cumplimiento, que es la base para el desarrollo mental. Así, fortaleciendo el alma, también se fortalece el cuerpo, que es por medio de él que se manifiesta el saber.
Otorga el Padre unos dones o facultades cuyos beneficios ya se disfrutan aquí en la Tierra, si con limpieza y buena voluntad se ejercitan, dando el deleite material y el espiritual. Son unos de estos, la vista corporal y los ojos del alma, para ver y comprender las cosas de Dios, que es lo que rompe el velo que cubre la vista de la inteligencia.
El humano es en el gran espacio infinito como una gota de agua en el gran océano. Así como en sus profundidades existen grandes sorpresas para el hombre, así sucede para el espíritu de cuanto no ha explorado en el Gran Cosmos. Si gloria fue para los hombres investigadores los descubrimientos materiales, gloria es también para el espíritu los espirituales. Cada vez que se descubre algo nuevo, hay en el espíritu júbilo y una esperanza en un no lejano progreso, recibiendo una aprobación por ser sus ganancias.
Es incalculable la Esencia que reparte el Padre por todo el Universo infinito, para cuya recepción hay que estar con una limpia conciencia que da claridad a la mente y una paz interna para mejor comprensión. No os conforméis con vivir en la ignorancia, pues ésta conduce a la pasividad y retrasa el progreso. Con el saber adquiere el hombre su ascenso, materialmente. Y en cuanto al Divino Ser se refiere, es por abnegación al cumplimiento como se consigue, y al que más posee más se le da y más ayuda recibe para que se supere, y participe de las cosas Divinas, las cuales se manifiestan en muchos momentos de amargura recibiendo el bálsamo que os dan para seguir adelante con vuestra misión.
No puede haber contacto con lo Divino hasta no haber alcanzado el desarrollo mental. Todo cuanto se recibe por medio del cumplimiento es lo efectivo; no así cuando se fuerza el saber sólo con el deseo de satisfacer la parte material, pues no habrá una comprensión clara ni contacto con pureza.
He aquí por qué unos reciben Divinas transmisiones y otros ni llegan a comprenderlas, porque al extender la red de los pensamientos, recoge todo lo que a ese nivel pasa. Si se extiende a más profundidad, se pesca lo que existe en esas latitudes. Preparados habéis de estar para saber lo que se coge a una profundidad u otra, por estar ciertos a donde extendéis la red. Acordaos que dijo Jesús: Son peces (pensamientos) lo que hay en la barca; y por un momento se creó un confusionismo entre los que le acompañaban. Por eso os digo que hay algunas cosas que, a pesar de ser ciertas, se vislumbran inciertamente: esa es la imagen imaginaria, no la real.
Buscando la causa de las cosas os vendrá a la mente la Sabiduría necesaria, porque al que deseos tiene de saber espiritualmente, más se le da, y al que pocos tiene se le quitará. En el recorrido que hace el espíritu en una encarnación, igual puede adelantar que retroceder. Esto sucede cuando, tras haber adquirido un cierto progreso y ciertos conocimientos espirituales, si el espíritu se estaciona por materializarse, lo adquirido en conocimientos le es quitado por no servirse de ello o no usarlo
Comprendedlo: en un edificio de muchos pisos que sólo se alimenta de luz natural, justo y lógico será que en cada piso que se vaya ascendiendo vea con más claridad; pero si a pesar de haber estado en uno alto y saber cuanto hay en él, desciende a otro más bajo, solo podrá ver y disfrutar lo que allí se encuentre actualmente, y si es olvidadizo no recordará cuanto en el superior contempló.Cuesta enderezar un árbol cuando lleva mucho tiempo torcido. He aquí la base para conseguirlo: Cumplimiento, Estudio y Meditación; indispensables para una extensa comprensión. La meditación facilita la «inspiración» hacia el bien y con ésta la intuición. «¡Aprovechadla!», e iréis recibiendo conocimientos, hasta ser Doctores en las Ciencias que tratan de las Esencias.
Dad expansión a la mente con la meditación, esto es un constante alerta en la renovación de ideas, y de vez en cuando os vendrán oleadas de Luz a la mente, que es la Caridad que el Padre permite que llegue a sus hijos, para que puedan conseguir su progreso, finalidad de todo ser.
Cuando seas fuerte y paciente,
para soportar toda prueba,
sabrás no inmutarte a la ofensa,
ya sentirás un deseo en ti,
que se te hará realidad,
y así verás y comprenderás,
cuanto no es visible para todos,
a pesar de sentir deseos para ello,
y es cuando comprenderás lo bello,
lo sublime, lo sincero y lo cierto.Mensaje 14 Revelaciones filosóficas (6)